Edafología. Ciencias Ambientales

Lección 2. Descripción de perfiles. Información general acerca del suelo. Drenaje.

El drenaje es la capacidad que tiene el suelo de facilitar la percolación del agua a su través. La circulación del agua en el suelo facilita su absorción por el mismo, de modo que no conviene que sea excesivamente rápida, también provoca el arrastre de sustancias solubles hacia las capas freáticas, lo cual es favorable en el caso de la salinidad pero resulta un grave inconveniente para los nutrientes de las plantas. Cuando la circulación es excesivamente lenta, se producen encharcamientos tanto superficiales como a diversas profundidades; el mantenimiento del agua estancada provoca su pérdida de oxígeno y genera un ambiente reductor en el suelo.

Desde el punto de vista de la génesis del suelo, una percolación rápida provoca un fuerte lavado de bases que impide la neoformación de los minerales arcillosos.

Como quiera que es muy difícil estimar, en una sola observación, como se produce la circulación del agua, se han de observar las consecuencias de su permanencia para estimar la facilidad con que discurre; sobre todo los rasgos que aparecen por efecto de una reducción o de una oxidación excesivas.

Muy escasamente drenado.
El suelo se encuentra frecuentemente encharcado en el fondo del perfil.

El color del suelo suele presentar colores grises, verdosos o azulados por encima de la capa de agua. Estos colores son suficientes cuando no se observa el agua, como puede suceder en las estaciones secas.

Los suelos que presentan esta situación se encuentran siempre en posiciones llanas o ligeramente deprimidas.

Escasamente drenado.

El manto freático se encuentra cerca de la superficie.

Los colores son similares a los anteriores solo que circunscritos a manchas aisladas.

Suele aparecer algún horizonte de permeabilidad lenta por la presencia de un contenido en arcilla o limo más elevado que el horizonte precedente.


Imperfectamente drenado.

Suelo mojado durante largo tiempo después de las lluvias.

Casi siempre existe algún horizonte de permeabilidad lenta.

Capa freática alta que se suele poner de manifiesto por la presencia de algún horizonte oscuro por efecto de la presencia de raíces muertas.

El agua de infiltración se mantiene largo tiempo en el suelo pero acaba escurriendo tras largo tiempo.


Moderadamente bien drenado.

Las condiciones suelen ser parecidas al caso anterior solo que menos acentuadas, así el suelo permanece mojado algún tiempo tras las lluvias.

Algún horizonte de permeabilidad lenta más profundo que en el caso anterior.

Capa freática bajo el solum, al nivel de las capas de material original.

Agua de infiltración que escurre de forma más rápida que en el caso anterior.


Bien drenado.

Suelo húmedo largo tiempo.

La horizonación suele ser buena, en relación a las condiciones de formación del suelo.

El color de los horizontes inferiores suele ser vivo con tonalidades rojas o amarillas sin moteados propios de la reducción, como sucedía en los casos anteriores.

Esta sería la situación ideal.

Algo excesivamente drenado.

Suelo húmedo durante corto tiempo después de una lluvia intensa.

Poca horizonación.

Suelos arenosos y muy porosos.

Excesivamente drenado.

Suelo húmedo solo durante las lluvias.

Suelos poco evolucionados y poco desarrollados.

Suelos muy porosos.


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A Información del suelo.

Actualizada 23/2/05