Edafología. Ciencias Ambientales

Lección 2. Metodología general para la descripción de perfiles.

Hay que seguir una pauta establecida y mundialmente conocida utilizando una terminología preestablecida. De este modo, cualquiera que sea el receptor de la información podrá interpretarla correctamente. Atenderemos las normas que se establecen en la "Guia para la descripción de perfiles de suelos"

Se desarrolla en las cinco fases siguientes:

I. Identificación y localización.

Esta fase se justifica por sí sola, pues hemos de identificar correctamente el individuo a describir y hacer posible la localización del mismo por otras personas interesadas en conocerlo.

 

 

II. Información acerca del lugar.

El suelo no es algo que aparece en la naturaleza sin relación con su entorno, sino una consecuencia de la actuación conjunta de factores tales como roca, clima, organismos, relieve y tiempo. De modo que solo podremos interpretar de forma correcta la presencia y las características de un suelo, cuando conocemos el medio en que se desarrolla, de ahi la importancia de efectuar una descripción de tallada del paisaje en el que se enmarca el suelo.

III. Información general acerca del suelo.

El suelo en su conjunto presenta una serie de propiedades que afectan a todo él y que trascienden al concepto de horizontes.

En este sentido cabe destacar la naturaleza del material original, la capacidad de drenaje o el estado erosivo en que se encuentra. Este punto sirve de enlace entre el entorno y la propia morfología del suelo.

 

IV. Delimitación de horizontes.

Trás la realización de los apartados anteriores hemos de concentrarnos en el perfil que estamos describiendo.

En este apartado debe realizarse una breve descripción del perfil en su conjunto, destacando, si la hubiere, alguna característica que llame la atención, algo que se note que está fuera de lugar. Al mismo tiempo, debe realizarse una clasificación tentativa que, aunque después se corrija, denote el aspecto general del perfil que nos ha conducido a ella, lo que puede ser importante a la hora de interpretar morfológicamente su conjunto.

Seguidamente, se procederá a diferenciar los horizontes presentes con indicación de su posición relativa. En este apartado debe hacerse notar que cuando un horizonte presente un espesor considerable debe subdividirse a efectos de muestreo, lo que facilitará la detección de pequeñas variaciones no observables a simple vista y que pueden ser muy interesantes a la hora de interpretar la posible génesis del suelo, su comportamiento y su previsible evolución.

V. Descripción de cada horizonte.

Esta es la fase más laboriosa del trabajo, pues ha de hacerse de manera cuidadosa dado que lo que se ve es mucho más significativo y perceptible que lo que se deriva de un análisis por muy sofisticado y exacto que éste sea.

También puede resultar tediosa por lo repetitiva, tanto más cuanto mayor sea el número de horizontes a describir. A este apartado dedicaremos la totalidad del capítulo siguiente.

 

Bibliografía.

FAO. "Guia para la descripción de perfiles de suelos". FAO. 70 pp. Roma, 1977

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A Lección 2

Actualizada 2/3/05