Práctica 5

Respuesta al ejercicio propuesto.

Diferenciación de horizontes.

Perfil 1

Horizonte 1: Ou1
La estructura fibrosa lo delata como un horizonte orgánico, a falta de conocer el contenido en carbono orgánico del mismo. Como el suelo no está encharcado durante largas temporadas al año, se ha de considerar como O, la utilización del sufijo "u" es preceptiva para poder subdividirlo, y en este caso es necesario. El sufijo "1" está condicionado por la presencia de los que siguen.

Horizonte 2: Ou2
Las razonones son idénticas a las del anterior y solo varía el sufijo numérico por su posición en el perfil.

Horizonte 3: Ou3
Las mismas razones apuntadas en el anterior.

Horizonte 4: C
Se trata del material turboso que da origen al suelo. Su estructura es suficiente para detectarlo junto a la mayor compactación que se aprecia en la imagen.

 


Perfil 2

Horizonte 1: Ap1
Su posición en el perfil y el hecho de que el suelo este cultivado, son motivos suficientes para asegurar que se trata de un horizonte Ap. El sufijo numérico "1" está condicionado por la presencia de los siguientes.

Horizonte 2: Ap2
Su color es idéntico al anterior y su estructura está algo más desarrollada, posiblemente por unas labores más espaciadas en el tiempo. Debe tomarse como parte del Ap, de ahí que lo identifiquemos así y le apliquemos el sufijo "2".

Horizonte 3: AB
Este horizonte es muy parecido a los anteriores aunque su color es más parecido al del siguiente. Parace que en ocasiones el arado ha llegado hasta él y provocado una mezcla de material en el límite del horizonte A y el B. Por todo ello lo definimos como una transición entre ambos.

Horizonte 4: Bw1
Su color algo más claro y de mayor pureza, junto a una estructura clara de fragmentación, hace que el horizonte sea claramente B. No existen rasgos de acumulación ni de una alteración excesiva, como corresponde al clima en que se desarrolla el suelo. Todo ello nos lleva a considerarlo como Bw; el sufijo "2" está condicionado por la presencia del siguiente.

Horizonte 5: Bw2
En todo es semejante al anterior y su estructura más débil está condicionada por su posición cercana al horizonte C. Por ello la denominación es similar al anterior con el lógico cambio de sufijo numérico.

Horizonte 6: C1
Su estructura masiva es suficiente para considerarlo como C. Dada la división realizada, se hace necesario utilizar el sufijo numérico.

Horizonte 7: C2
Las razones son las mismas que antes.


Perfil 3

Horizonte 1: Ap
La posición y el cultivo del suelo son suficientes para denominarlo como Ap.

Horizonte 2: E
El color muy claro, su estructura y, sobre todo, la presencia de granos de arena y limo sin recubrir, son signos evidentes de un fuerte lavado y pérdida de coloides. Por ello su denominación como E es muy clara.

Horizonte 3: Bt

Su estructura es clara de un horizonte B y, aunque no se observan revestimientos ni otros signos de iluviación, debe tratarse de un horizonte iluvial que recoge el material procedente del lavado del anterior. Por ello hay que considerarlo como Bt.

Horizonte 4: C

Su estructura masiva y la pedregosidad son un signo claro de que se trata de un horizonte C que ha enterrado a los que le siguen, miembros de un ciclo formativo diferente.

Horizonte 5: 2Btb

En este caso todo indica que se trata de un horizonte Bt, la estructura y la presencia de "clay-skins". El prefijo "2" ya lo hemos justificado en el horizonte anterior así como el sufijo "b". El prefijo lo han de llevar todos los horizontes siguientes mientras que el sufijo solo corresponde a él, por estar seguido de horizontes C.

Horizonte 6: 2Ck1

Su estructura masiva es claro índice de que se trata de un horizonte C. La presencia de nódulos calcáreos, indicadores de acumulación de carbonato cálcico, hacen que se deba utilizar el sufijo "k". El sufijo "1" lo impone la presencia del siguiente.

Horizonte 7: 2Ck2

Es aplicable todo lo indicado en el anterior.

Horizonte 8: 2C1

La estructura masiva es suficiente para caracterizarlo como hemos hecho. Aunque es calcáreo no posee el sufijo "k", dado que no hay evidencias de acumulación.

Horizonte 9: 2C2

Sus características son como las del anterior.


Perfil 4

Horizonte 1: Ap
La posición, el color, la estructura y el uso del suelo, son las propias de un horizonte Ap.

Horizonte 2: Ah
La estructura y el color son propios de un horizonte A. Como no es probable que se vea afectado por el uso, se utiliza el sufijo "h".

Horizonte 3: Bw1

El cambio de color, más claro, y el de estructura, poliédrica, marcan el cambio de denominación hacia B. No hay rasgos de acumulación y solo existe una alteración como forma fundamental de formación del horizonte, por ello se usa el sufijo "w". La presencia del siguiente hace necesaria la utilización del sufijo numérico.

Horizonte 4: Bw2

Solo un color más claro lo diferencia del anterior, por ello hay que denominarlo de la misma forma.

Horizonte 5: C

La estructura masiva es un signo claro de que se trata de un horizonte C. Su posición en la mitad del perfil deja clara la existencia de un antiguo enterramiento del suelo que existe debajo.

Horizonte 6: 2Btb

Su estructura y la presencia de "clay-skins" son rasgos suficientes para denominarlo como Bt. El prefijo procede de la existencia de un ciclo formativo posterior y el sufijo de su enteremiento.

Horizonte 7: 2Cg

Su estructura masiva es típica de C, ello unido al moteado y los nódulos manganesíferos, que nos indican un ambiente reductor temporal, dejan clara su denominación.

Horizonte 8: 2Cr

En este caso el ambiente reductor debe ser permanente por su color neutro, por ello se cambia el sufijo "g" por el de "r".


.
Inicio
Al Programa

Actualizada 13/4/07