Edafología. Ciencias Ambientales

Lección 3. Morfología del suelo. Rasgos edáficos. Revestimientos.

Para establecer las características de los revestimientos es necesario recurrir a una lupa, si bien algunos solo son observables al microscopio en lámina delgada.

Cantidad.

Marca la intensidad del proceso. Se cuantifica según la superficie recubierta y la posición de ésta y se establecen las siguientes categorías:

Zonales. Aparecen en pequeñas áreas sobre los agregados o tapizando los poros.

 

 

 

 

 

 

Discontinuos. Tapizan grandes áreas de los agregados o la mayoría de los poros.

 

 

 

 

 

 

Continuos. Ocupan toda la superficie de los agregados o todos los poros.

 

 

 

 

 

 

Espesor.

Indica la intensidad y duración del proceso, al ser una medida indirecta de la cantidad de material acumulado. Se distingen tres niveles diferentes:

Delgados. No envuelven los granos de arena fina, por lo que se aprecian bajo el recubrimiento. Los puentes entre granos de arena son muy débiles. Su espesor es microscópico.

Moderadamente espesos. Envuelven los granos de arena fina, que pueden detectarse aunque no se diferencia bien su contorno.

Espesos. Su superficie es lisa y no se destacan los granos de arena fina. Los puentes entre granos gruesos son muy firmes.

Naturaleza.

El componente más frecuente es la arcilla, aunque también hay revestimientos de materia orgánica, de hierro y de manganeso, o ambos a la vez. En el caso de la arcilla lo más importante es el origen.

Revestimiento de arcilla.
Revestimiento de manganeso.

 

Revestimientos de hierro y manganeso.

 

Los constituidos por materia orgánica siempre proceden de un movimiento de la misma en suspensión. Al cesar el flujo, el liquido queda impregnando los agregados y las paredes de los poros mas finos; al desecarse el suelo, queda formando una delgada película sobre ellos. En ocasiones, puede ir en solución en forma de complejo con hierro o aluminio y la causa de su precipitación puede estar en un cambio de pH o del potencial de oxidación que, en el caso del hierro, varía la solubilidad al cambiar de estado ferroso a férrico.

Estas variaciones, en el pH y el potencial redox, son la causa de precipitación del hierro y del manganeso, cuando son éstos los componentes, que se desplazan en sus estados reducidos y más solubles.

Origen.

Ya hemos analizado el origen de los revestimientos de materia orgánica, hierro, manganeso o ambos. En el caso de la arcilla el origen puede ser doble:

Iluviación (Clay skin).

Predominan en los poros y sobre los agregados con superficie lisa.

La iluviación es el proceso en el que una sustancia se elimina de un horizonte y se acumula en otro inferior, cuando esa sustancia es la arcilla, el horizonte de acumulación es el que se conoce como Bt. En el horizonte superior, cuando llueve, se forma una suspensión de partículas de arcilla que se mueve a través de los poros y cuando se seca el suelo, los agregados que han quedado empapados se recubren de una fina película arcillosa. En el agregado estas láminas se quedan imbricadas y van recubriendo su superficie formándo una capa reconocible por lo que se conoce como "clay skin" o piel de arcilla.

Presión (Slickensides).

Solo sobre los agregados y con superficie estriada.

Aparecen cuando el suelo tiene mucha arcilla y de carácter esmectítico que, en el crecer y menguar con los diferentes estados de humedad, genera una fuerte presión de empuje vertical y ascendente que provoca unas grandes fricciones entre los agregados del suelo que pulen su superficie. La presencia de pequeños granos de arena genera una estriación que denotan la fricción. Se conocen como "slickensides" o superficies de fricción y se dan en los vertisoles.

 

Bibliografía.

FAO. "Guia para la descripción de perfiles de suelos". FAO. 70 pp. Roma, 1977

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A Lección 3

Actualizada 2/3/05