Edafología. Ciencias Ambientales

Lección 4. Componentes del suelo. Fase sólida. Componentes orgánicos. Mineralización.

El conjunto del humus sufre una mineralización que los transforma en sustancias inorgánicas sencillas que se incorporan a la solución del suelo, desde donde puede seguir una serie de caminos diferentes.

Las sustancias más solubles pueden ser arratradas con el lavado y abandonar el suelo camino de los mantos freáticos. También pueden incorporarse a los procesos de alteración mineral para formar nuevas sustancias o ser absorbido por las plantas. Por último, pueden ser adsorbidas por el complejo de cambio.

Como cada una sigue su camino particular, anlicemos los casos correspondientes a las más notables.

El dióxido de carbono es el componente mayoritario y puede incorporarse en forma gaseosa al espacio poroso del suelo de donde puede ser eliminado a la atmósfera libre. Una pequeña parte puede permanecer en solución, en donde en presencia de calcio formar bicarbonato cálcico soluble que puede desplazarse a traves del suelo y acumularse en los horizontes profundos o abandonarlo, en cuyo caso se produce una pérdida de calcio y una acidificación del medio, ésto sucede en climas muy húmedos. En los climas con una estación seca, el bicarbonato que empapa el horizonte en que se acumula, al secarse desprende dióxido de carbono y se transforma en carbonato cálcico precipitado, que según las condiciones puede cristalizar o formar una sustancia terrosa y pulverulenta, ésta es susceptible de redisolverse y continuar su movimiento descendente en la siguiente estación húmeda.

El siguiente elemento en abundancia es el nitrógeno, primero en importancia para el crecimiento de las plantas, que se libera en forma de amonio. Éste puede ser retenido en el complejo de cambio, ser lavado o permanecer en la solución. El amonio que permanece en la solución puede ser oxidado por bacterias específicas hasta nitrito y hasta nitrato, si bien en ambos procesos intervienen microorganismos diferentes, que actuan en condiciones distintas. La forma nítrica es la absorbible, preferentemente, por las plantas, por lo que para su nutrición nitrogenada es necesario que se realice todo el proceso anterior. Dada la elevada solubilidad de los nitratos es muy importante que su formación se produzca en el momento en que la demanda de los vegetales es máxima, de forma que sea absorbido a medida que se produce y no sea lavado. Por este motivo, es muy importante la diferencia entre las condiciones de actuación de los microorganismos que llevan a cabo la amonificación y los nitrificantes, pues mientras el amonio puede ser retenido y no lavarse, los nitratos o se absorben o se lavan; la máxima actividad de los nitrificantes coincide con los periodos de mayor demanda de las plantas, mientras que la amonificación es un proceso continuo, salvo en las épocas excesivamente frías para la actuación microbiana.

Todo el proceso de nitrificación es un proceso oxidativo que requiere una tensión de oxígeno suficiente, de modo que cuando esta es baja puede producirse una oxidación parcial del amonio, e incluso una reducción de los nitratos o nitritos, a nitrógeno elemental que se elimina a la atmósfera en lo que se conoce como desnitrificación.

Siguiendo en orden de importancia nutricional y cuantitativa, el siguiente elemento sería el fósforo, que se libera en forma de fosfato muy poco soluble y por tanto poco susceptible al lavado, pero muy proclive a ser adsorbido por los coloides o a ser precipitado por el calcio. En los medios ácidos, las cargas variables del complejo de cambio son positivas por lo que son fijadoras de aniones. En estas condiciones los fosfatos son fijados por la materia orgánica, algo por la arcilla y abundantemente por los oxihidróxidos y óxidos de hierro y aluminio. En medios básicos, el fosfato es precipitado por el calcio en forma de fosfato tricálcico. Solo en medios cercanos a la neutralidad es factible su permanencia en solución y su absorción por las plantas.

La facilidad con que el fósforo se inmoviliza en el suelo, lejos de ser un inconveniente es una ventaja porque de esta forma se impide su lavado. Ahora bien de nada serviría su presencia si no puede ser asimilado, y ésto se resuelve por la acción de ciertos microorganismos que son capaces de liberarlo lentamente y en la cercanía de las raíces, facilitando su absorción. Especial importancia en este proceso la tienen los hongos de las micorrizas cuya cercanía a la raíz es máxima, lo mismo que las bacterias de la rizosfera.

Por último, tenemos el azufre que se libera en forma de sulfato que, como todos, puede permanecer en la solución del suelo, ser absorbido por las plantas o fijado al complejo de cambio. En los medios ácidos forma con el aluminio el sulfato correspondiente, la jarosita, que puede cristalizar otorgando al suelo un moteado verde brillante. En medios reductores puede ser utilizado por los microorganismos anaerobios que le reducen a sulfuro, que segun el pH del medio puede quedar como sulfuro metálico o, si el medio es ácido, desprender el sulfuro de hidrógeno.

 

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A Lección 4

Actualizada 17/3/05