Edafología. Ciencias Ambientales

Lección 4. Componentes del suelo. Fase sólida. Componentes minerales.

La fracción mineral del suelo deriva directamente del material original del mismo y está constituida por fragmentos de aquel unidos a sus productos de transformación, generados en el propio suelo. Ello hace que aparezcan partículas de diferentes tamaños, si bien solo aquellas que son inferiores a los 2 mm son las que se consideran como partículas edáficas.

Al distribuir las partículas minerales del suelo por tamaños establecemos lo que se conoce como fracciones granulométricas.

Fracciones granulométricas: Conjunto de partículas edáficas cuyo diámetro, supuestas esféricas, está comprendido entre ciertos límites que les prestan unas características definidas. Su tamaño máximo es de 2 mm.

Los fragmentos más gruesos se les conoce genéricamente como grava, si bien se utilizan otros términos para aquellas que superan un tamaño de unos 5 cm, que son los que se describen en el apartado de pedregosidad. A efectos análiticos, se establece un valor total para todas las partículas que superan el valor crítico de 2mm.

Grava, piedra o pedregón:

Partículas no edáficas. Su tamaño es superior a 2 mm con un límite superior de 15-20 cm. Están constituidas por fragmentos de roca sin alterar o solo ligeramente alterados superficialmente.

Partículas edáficas.

Son una serie de fracciones definidas según su diámetro y que corresponden a tres tipos principales: arena, limo y arcilla. Dentro de la arena se definen diversos tipos según la clasificación seguida pero que podemos sintetizar como arena gruesa y fina. El criterio que se ha seguido es el tipo de material que predomina en ellas.

Arena gruesa.

Está constituida por fragmentos de la roca madre y, como ella, es polimineral.

Su tamaño está comprendido entre 2 mm y 0.2 mm segín la clasificación inicial propugnada por la Sociedad Internacional de Ciencia del Suelo (SICS).

Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), se diferencian tres tamaños en ella:

Arena muy gruesa. Cuyo tamaño oscila entre 2 mm y 1 mm. Son fragmentos de roca sin alterar.

Arena gruesa. De tamaño comprendido entre 1 mm y 0.5 mm. Usualmente presentan algún tipo de alteración superficial.

Arena media. Su límite inferior está en 250 mm (0.25 mm). Constituye un enlace entre esta fracción y la siguiente.

El estudio de la arena gruesa se hace mediante el microscopio petrográfico previa inclusión en resina y obtención de un lámina delgada.

 

Arena fina.

Está constituida por fragmentos de roca pero, generalmente, de carácter monomineral y con un nivel de alteración variable. En el caso de los minerales ferríferos es observable un alto grado de transformación en cuanto a su nivel de hidratación.

Su tamaño para la SICS está comprendido entre 200 mm y 20 mm. Esta clasificación sigue una escala logarítmica, la cual es muy comoda de representar pero no muy adaptable a la realidad natural.

El USDA separa dos fracciones dentro de este grupo a pesar de que adopta un límite superior más alto que la anterior.

Arena fina. De tamaño comprendido entre 250 mm y 100 mm. Son fragmentos monominerales con poca o nula alteración.

Arena muy fina. Comprendida entre 100 mm y 50 mm. Usualmente la alteración es claramente observable e incluso, en algunos casos, son minerales neoformados en el suelo con un alto nivel de cristalización, como sucede con los óxidos y oxihidróxidos de hierro.

Su estudio se realiza mediante el microscopio petrográfico previa inclusión en balsamo del Canadá, observandose el grano entero.

 

Limo.

Está constituido por materiales heredados o transformados pero no tienen carácter coloidal. El limo es una fracción donde las transformaciones son mayores y su composición mineralógica se parece a la de las arcillas. Son partículas monominerales en las que hay un alto contenido en filosilicatos de transformación o neoformación.

Su tamaño está comprendido entre 50 mm y 2 mm para el USDA y entre 20 mm y 2 mm para la SICS.

En ocasiones, se establecen dos categorías conocidas como limo fino, que se correspone con el tamaño establecido por la SICS y limo grueso, correspondiente a la fracción comprendida entre la anterior y el límite superior del USDA.

Su estudio puede hacerse mediante el microscopio petrográfico pero utilizando técnicas especiales como la del "contrate de fase" o del "contraste de interferencia". Lo más frecuente es utilizar la difracción de rayos X.

 

Arcilla.

Son partículas de carácter coloidal y monomineral que se han formado en el suelo o han sufrido transformaciones en él, aunque en algunos casos pueden ser heredados del material original mediante una microdivisión del mismo.

El tamaño para los dos tipos de clasificación que hemos considerado es el mismo y corresponde a las partículas menores de 2 mm. En ocasiones se diferencia una arcilla fina con un tamaño inferior a 0.1 mm, muy útil para identificar procesos de ilimerización o movimiento de arcilla en el suelo, es el proceso que genera los horizontes conocidos como Bt.

Su estudio se realiza principalmente mediante difracción de rayos X. En ocasiones puede complementarse con la microscopía electrónica de transmisión o de barrido. En este caso es de especial utilidad el empleo simultáneo de análisis mediante energía dispersiva.

 

Cualquiera que sea su tamaño, dentro de los componentes minerales del suelo podemos distinguir aquellos que proceden directamente del material original sin haber sufrido más que un proceso de división, conocidos como minerales primarios, o los que se han generado en el suelo y que constituyen lo que se conoce como complejo de alteración. Por ello, dentro de este apartado analizaremos los dos puntos citados:

Minerales primarios.

Complejo de alteración.

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A Lección 4

Actualizada 17/3/05