Edafología. Ciencias Ambientales

Lección 6. El suelo como hábitat. Fauna del suelo. Moluscos.

Muchos gasterópodos aunque son organismos típicamente acuáticos, y en general marinos, se han adaptado secundariamente a condiciones de vida terrestre. Entre estos, algunos de los cuales son muy abundantes en la naturaleza, apenas se observan diferencias respecto a las formas marinas, tanto por su aspecto y dimensiones como en su modo de vida.

Representantes de estos moluscos pulmonados terrestres son los caracoles de los huertos y las babosas. Estos animales, amantes de los lugares húmedos, rehuyen los rayos directos del sol y la sequedad del. aire, saliendo a la caída de la noche de los orificios del suelo, las grietas de las paredes o del sotobosque donde se refugian durante el día.

Por observaciones hechas sobre estos animales se sabe que muchas especies viven en suelos de pH elevado y con calcio, necesario para la formación de la concha. Por ejemplo, se ha observado que el caracol tropical, Limicolaria martensiana, desarrolla una concha mas grande en los suelos con abundante calcio o cenizas volcánicas que cuando se encuentra en suelos pobres en este elemento. Probablemente la acidez del suelo o su alcalinidad tienen importancia directa sobre su distribución, siendo un factor esencial la presencia de determinados iones en los vegetales de que se alimentan; de esta manera, la aparente relación entre el. suelo, el pH y su distribución se justifica por cuanto solamente aquellos vegetales que crecen en suelos alcalinos pueden disponer de las cantidades de calcio requeridas por estos organismos. También la humedad influye notablemente en la vida y en la actividad de los caracoles y babosas y aunque se conocen especies particularmente adaptadas a zonas secas y soleadas, la inmensa mayoría vive en ambientes higrófilos. Stephenson comprobó que el daño producido por las babosas en un campo de patatas se incrementaba con el riego, pues la humedad es especialmente importante durante el periodo de incubación de los huevos de estos moluscos. Weber calculó que en un campo había por termino medio 15.000 caracoles por ha, lo que representa una considerable biomasa si se considera su gran tamaño. Lewis y La Follete encontraron que en una plantación de limones había en cada planta una media de 130 Helix aspersa en Enero y 243 en verano; ahora bien, teniendo en cuenta la distancia entre las plantas calcularon que había de 90.000 a 190.000 caracoles por hectárea.

El alimento de estos animales es muy heterogéneo, encontrándose numerosas especies fitófagas, carnívoras y depredadoras. Muchos gasterópodos son devoradores específicos de algas y líquenes que se encuentran sobre los troncos muertos o en putrefacción o también sobre plantas, en los bosques húmedos; algunos buscan sustancias vegetales en descomposición entre la hojarasca; otros son fitófagos y al mismo tiempo carnívoros, alimentándose de pequeños insectos y de gusanos. Parece ser que algunas especies prefieren sustancias sin clorofila; sin embargo no faltan especies caníbales.

Para determinar la importancia que estos animales tienen en el suelo al descomponer la hojarasca, se midió su respiración expresando el resultado en microgramos de oxigeno consumidos en una hora por metro cuadrado de terreno. Aunque este método no es muy perfecto, permite obtener resultados válidos, habiéndose observado que en determinados suelos, como por ejemplo en un umbrisoles bajo roble, los gasterópodos ocupan el tercer lugar como consumidores de oxigeno, después de las lombrices y los milpiés.

Algunas babosas también ingieren partículas de suelo, tanto ellas como los caracoles no solo producen excrementos que contienen una gran cantidad de material orgánico parcialmente digerido, sino que como los gusanos, segregan al arrastrarse mucoproteinas que pueden cementar partículas de suelo de forma que construyen estructuras mas estables que favorecen la aireación y aumentan la capacidad de retención de agua del suelo. Esta influencia beneficiosa para el suelo, lo es más aun indirectamente para algunos seres, .ya que estas sustancias mucosas pueden determinar hábitats muy bien adaptados a la multiplicación de bacterias y actinomicetos.

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A Lección 6

Actualizada 13/3/06