Edafología. Ciencias Ambientales

Lección 7. Génesis del suelo. Relaciones ambientales del suelo. Clima.

El clima influye sobre todo en el complejo de cambio y el pH del suelo. Cada factor actúa siempre como modificador de las condiciones que ha predeterminado el material original. Si se parte de una roca rica en bases y el clima es lluvioso, el pH no será tan alto como cabría esperar por el lavado que provoca el exceso de agua. Tambien los tipos de alteración están condicionados por el clima al actuar sobre la velocidad de descomposición de los materiales y en la redistribución de los elementos liberados a la hora de recombinarse.

El clima en Extremadura es de tipo mediterráneo con cierta influencia atlántica. Las características que este tipo climático otorga al suelo podemos resumirlas en:

Una débil formación de arcilla mas con predominio de los tipos 2:1, como consecuencia del escaso lavado por la cantidad de precipitación y la época en que esta ocurre.

Una alta capacidad de intercambio catiónico y una elevada retención de agua, condicionadas ambas por la calidad de la arcilla.

Un mantenimiento de las bases que lleva a una tendencia a la saturación y a la generación de un pH neutro o ligeramente alcalino. En nuestro caso, dado el predominio de materiales ácidos, se traduce en una ligera tendencia a elevarlos.

Movilización de arcilla (ilimerización) como proceso predominante lo que tiende a formar horizontes B árgicos fuertemente enrojecidos. En nuestro caso son frecuentes los horizontes B cámbicos sobre aquellos materiales en que la arcillización es difícil.

Formación de horizontes de acumulación de carbonato cálcico (horizontes cálcicos) y tendencia a la salinización. Para la formación de los horizontes citados no es necesaria la presencia de caliza en el material original, basta que exista calcio libre en la solución del suelo para combinarse con el dióxido de carbono procedente de la respiración de las raíces y de los microorganismos.

Horizontes A con pobres contenidos en materia orgánica.

 

No obstante, aunque el tipo clímatico sea constante existen variaciones en las temperaturas y precipitaciones que influyen sobre los suelos tipo definidos para las diferentes clases de rocas presentes.

En cuanto a las temperaturas solo cabe destacar la uniformidad, si exceptuamos las sierras de Gata y Tormantos en el norte y las estribaciones de Sierra Morena en el sur, que son netamente mas frías en invierno y las dos primeras mas frescas en verano, pues la última por su latitud presenta veranos muy cálidos.

En cuanto a las precipitaciones cabe decir lo mismo, son de gran uniformidad en su escasez, existiendo una zona en el centro de la provincia de badajoz que habría que incluirla entre las áreas semiáridas. Los relieves montañosos cortan los vientos húmedos del Atlantico y elevan la pluviosidad, destacando las sierras del norte y entre ellas la de Tormantos con una zona en la que se superan los 1000 mm anuales.

Lógicamente, estos cambios deben traducirse en modificaciones en el suelo sobre todo en los que se desarrollan sobre pizarra y granito que al ser los materiales más dispersos están sometidos a todas las situaciones climáticas contempladas.

Sobre pizarra y en las zonas más áridas, con poca pluviometría (menos de 400mm) sólo aparece un horizonte A con uno Bw muy pequeño que descansa sobre la pizarra. Cuando la humedad sube (600-1000mm) es un suelo típico del área mediterránea. Posee un horizonte A, un Bt con buen desarrollo y descansa sobre un horizonte C que es la pizarra alterada. Cuando la humedad es excesiva y la vegetación es boscosa la consecuencia es el desarrollo inmenso de un horizonte A muy humífero y un Bw prioritariamente, puesto que el contraste estacional se atenúa. Los lavados no son verticales en las zonas de montaña con fuertes pendientes y la tendencia es a un movimiento tangencial que lejos de producir acumulación de arcilla en el suelo, la arrastra fuera de él.

Sobre granito la influencia del clima es mayor. En las zonas de poca pluviometría (400-600mm) hay un horizonte A y un Bw que enlaza con la regolita y cuya separación es muy difícil. Cuando las precipitaciones son más altas (800-1000mm) el horizonte A es muy grande ya que la vegetación es fuerte y hay una gran acumulación de materia orgánica. Después hay un horizonte Bw y un C. Cuando caen más de 1200mm de lluvia la alteración es más fuerte y la arcillización es alta, sobre todo cuando la temperatura es muy baja y se genera un gran nivel de arcilla que aparece en un horizonte Bt y, a veces, también se puede observar un horizonte E. Cuando las precipitaciones son más altas (1600mm) y el frío es muy intenso, la acumulación de materia orgánica produce una queluviación y hay un horizonte Bhs poco conspicuo.

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Actualizada 18/5/05