Edafología. Ciencias Ambientales

Lección 9. Base mundial de referencia para los recursos edáficos. Características principales.

La descripción y definición de los grupos de suelos se basa en las características y propiedades del suelo junto con la presencia de determinados horizontes.

Se entiende por "características del suelo" aquellos parámetros simples que pueden ser observados en el campo o medidos en el laboratorio. Entre ellos tenemos el color, la textura, la estructura, los rasgos de actividad biológica, la distribución de poros y las concentraciones edáficas de materiales, como pueden ser manchas, nódulos o revestimientos; todos ellos derivan de la observación, más o menos detallada, incluso con ayuda de técnicas microscópicas. Los medios análiticos nos proporcionan otras características como la reacción, la capacidad de intercambio iónico, las bases cambiables o la presencia y naturaleza de sales solubles.

Las "propiedades del suelo" las consideramos como un conjunto de características que indican la presencia, presente o pasada, de determinados procesos edafogenéticos. Un ejemplo lo constituirían las propiedades vérticas, que son una combinación de textura arcillosa, mineralogía esmectítica, presencia de slickensides, consistencia dura en seco, plástico y adherente cuando está mojado y con profundos cambios de volumen al modificarse el estado de humedad.

Los "horizontes" son cuerpos edáficos tridimensionales situados más o menos paralelos a la superficie de la tierra. Cada horizonte contiene un conjunto de propiedades y se sitúa a una profundidad variable y que le es específica. Su espesor puede variar desde unos centímetros a varios metros, pero lo más frecuente es que posea unos pocos decímetros. Sus límites pueden ser graduales, claros o abruptos. La extensión lateral de un horionte varía ampliamente desde un metro hasta varios kilómetros, pero nunca es infinita; en el espacio, desaparece o cambia de forma gradual hacia otro tipo de horizonte.

Por último el "suelo" se define por una combinación vertical de horizontes, que se presentan a una profundidad definida, o por la carencia de ellos, que reflejan el relieve o las unidades paisajísticas.

 

Todo ello nos permite establecer diversas unidades con un mayor o menor nivel jerárquico. El primer lugar lo ocupa el "grupo", de los que se diferencian un total de treinta y dentro de cada uno de ellos, se establece un segundo nivel que podríamos considerar como "tipo", pudiendo establecerse un tercer nivel en trabajos realizados a una escala muy grande.

Establecidos estos principios podemos iniciar el análisis de los diferentes grupos, lo que haremos en forma de Claves que habrán de seguirse ordenadamente, pues cada grupo excluye las características y propiedades del que le precede.

 

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Actualizada 1/6/01