El suelo es un ANDOSOL.

El término andosol deriva de los vocablos japoneses "an" que significa negro y "do" que significa suelo, haciendo alusión a su carácter de suelos negros de formaciones volcánicas.

El material original lo constituyen, fundamentalmente, cenizas volcánicas, pero también pueden aparecer sobre tobas, pumitas, lapillis y otros productos de eyección volcánica.

Se encuentran en áreas onduladas a montañosas de las regiones húmedas, desde el ártico al trópico, bajo un amplio rango de formaciones vegetales.

El perfil es de tipo AC o ABC. La rápida alteración de los materiales volcánicos porosos, provoca una acumulación de complejos organo metálicos estables con una elevada relación catión/anión. Los minerales formados están limitados a alofana, imogolita y ferrihidrita, principalmente.

La mayoría de los Andosoles están cultivados de forma intensiva con una gran variedad de plantas. Su principal limitación es la elevada capacidad de fijación de fosfatos, en otros casos lo es la elevada pendiente en que aparecen, que obliga a un aterrazado previo.

Los TIPOS posibles y sus definiciones son los que siguen.

Andosol vítrico. El suelo posee un horizonte vítrico en su primer metro, sin que exista un horizonte ándico por encima de aquel.

Andosol eutrisílico. Tiene un horizonte sil-ándico y una suma de bases de 25 cmolc/kg o superior en los 30 cm superiores del suelo.

Andosol sílico. Tiene un horizonte sil-ándico.

Andosol gleico. Presenta propiedades gleicas en el primer metro de suelo. Se distinguen dos modalidades.

Endogleico. Las propiedades aparecen entre 50 y 100 cm.

Epigleico. Las propiedades aparecen en los primeros 50 cm del suelo.

Andosol melánico. Tiene un horizonte melánico.

Andosol fúlvico. Tiene un horizonte fúlvico.

Andosol hídrico. Tiene dentro del primer metro de suelo, una o más capas con un espesor total de 35 cm o más que tienen una retención de agua a 1500 kPa de 100 % o más, en muestras sin secar.

Andosol páchico. Tiene un horizonte móllico o un horizonte úmbrico, con más de 50 cm de espesor.

Andosol hístico. Con un horizonte hístico en los primeros 40 cm del suelo. Se establecen tres modalidades:

Fibrihístico. Más de los dos tercios, del volumen del material orgánico del suelo, están constituidos por tejidos vegetales reconocibles.

Saprihístico. Menos de un sexto, del volumen del material orgánico del suelo, está constituido por tejidos vegetales reconocibles después de frotar.

Taptohístico. El horizonte hístico se encuentra enterrado a una profundidad comprendida entre 40 y 100 cm desde la superficie del suelo.

Andosol móllico. El suelo presenta un horizonte móllico.

Andosol dúrico. El suelo presenta un horizonte dúrico en el primer metro.

Andosol úmbrico. El suelo presenta un horizonte úmbrico.

Andosol lúvico. El suelo presenta un horizonte árgico en, cuya totalidad, la CIC es como mínimo de 24 cmol(c)/kg de arcilla y su saturación en bases del 50 % o superior hasta una profundidad de 100 cm.

Andosol pláquico. El tipo solo se contempla para los Podsoles, por lo que se presupone la existencia de un horizonte espódico, enterrado a más de 50 cm, con un subhorizonte, de 1 cm o más, cementado continuamente por una combinación de materia orgánica y aluminio, con o sin hierro.

Andosol léptico. Presenta roca continua y dura entre 25 y 100 cm desde la superficie del suelo. Se distinguen dos modalidades:

Endoléptico. Cuando la roca está entre 50 y 100 cm.

Epiléptico. Cuando la roca se sitúa entre 25 y 50 cm.

Andosol acróxico. El suelo presenta menos de 2 cmol(c)/kg de bases intercambiables más Al extraído con KCl 1M en uno o más subhorizontes, con un espesor combinado de 30 cm o más dentro del primer metro.

Andosol vético. Cuando la suma de las bases de cambio más el hidrógeno cambiable es inferior a 6 cmol(c)/kg de arcilla, en algún subhorizonte del B que esté situado a menos de un metro de profundidad.

Andosol calcáreo. Es calcáreo entre 20 y 50 cm desde la superficie.

Andosol arénico. Con una textura arenosa-franca fina o más gruesa en la totalidad de los primeros 50 cm.

Andosol sódico. Cuando tiene una saturación en sodio del 15 % o superior, o la suma de sodio más magnesio es como mínimo del 50 %, todo ello en los primeros 50 cm. Se definen dos modalidades:

Endosódico. Las condiciones las cumple entre 50 y 100 cm.

Hiposódico. La saturación en sodio es del 6 % o superior en algún subhorizonte de más de 20 cm situado en el primer metro de suelo.

Andosol esquelético. Tiene entre el 40 % y el 90 % de gravas u otros fragmentos gruesos hasta una profundidad de un metro. Se distinguen dos modalidades:

Endoesquelético. El contenido en gravas citado solo está entre 50 cm y un metro.

Epiesquelético. La condición anterior se cumple entre 20 y 50 cm.

Andosol enterrado. Tampoco se contempla este tipo en la definición de los mismos. Presupondría la presencia de un horizonte enterrado a más de 50 cm; debería anteponerse el nombre del horizonte.

Andosol dístrico. Una saturación en bases menor del 50 % en alguna parte situada entre 20 y 100 cm. Se distinguen tres modalidades:

Epidístrico. La saturación citada se encuentra entre 20 y 50 cm.

Hiperdístrico. La saturación citada se presenta en la totalidad del suelo comprendido entre 20 y 100 cm y en alguna parte, dentro del primer metro, es inferior al 20 %.

Ortidístrico. La totalidad del suelo comprendido entre 20 y 100 cm presenta una saturación inferior al 50 %.

Andosol éutrico. Otros Andosoles. Se aceptan tres modalidades:

Endoéutrico. La saturación citada se produce en la totalidad del suelo comprendido entre 50 cm y un metro.

Hiperéutrico. La saturación entre 20 cm y un metro es del 80 % o superior.

Ortiéutrico. La saturación es del 50 % o mayor entre 20 cm y un metro.