Histosoles

Tipos

Propiedades

Génesis

Distribución

Utilización

Evolución

Bibliografía

Son suelos constituidos por material orgánico procedente de una acumulación superficial del mismo, a causa de un proceso de humificación impedido. No se considera en este caso la acumulación provocada por la formación de complejos organo-metálicos insolubles e inmóviles. Incluyen los suelos turbosos y pantanosos.

El impedimento de la humificación suele estar provocado por una anaerobiosis condicionada por una prolongada saturación del suelo con agua o por un régimen térmico excesivamente frío. Hay un crecimiento del suelo por el aporte orgánico, si bien se produce un equilibrio en el mismo debido a las mejores condiciones de aireación de la superficie del suelo, lo que permite una mineralización del material aportado cuando el suelo alcanza un determinado nivel evolutivo.

Coinciden, en parte, con los Histosoles descritos en la "Leyenda revisada del Mapa de suelos del mundo", si bien en aquellos se permitía la presencia de propiedades ándicas, por lo que algunos de los suelos considerados en aquella como Histosoles ahora serán considerados como Andosoles hísticos.

También existe una fuerte concordancia con los Histosoles de la "Soil Taxonomy", aunque por la preferencia que se les da en ella a los Gelisoles, los tipos críico, glácico y parte del gélico, se incluyen entre ellos. De modo que todos los Histosoles considerados en la Soil Taxonomy, y el suborden Histels y parte del Turbels, de los Gelisoles, son considerados como Histosoles para el sistema que adoptamos.

El perfil suele ser muy uniforme y estar constituido por un inmenso horizonte H ú O, dividido en varios subhorizontes según el grado de transformación de la materia orgánica, que suele ser mejor en la superficie, correspondiendo con un humus de tipo hidromor , o incluso un mor; bajo esta capa se encuentran una o varias formadas por material muy poco descompuesto, en cuya base suele aparecer otra capa más descompuesta e incluso es posible la formación de horizontes mixtos, organo minerales, procedentes de una queluviación superficial por efecto del hierro y aluminio de origen biogeoquímico.

En muy raras circunstancias aparece un horizonte R en su base a profundidades inferiores a los 2 metros. En estas ocasiones puede aparecer un horizonte C entre ambos, el cual es frecuente que presente propiedades gleicas.

El horizonte C de suelos pantanosos puede estar constituido por material sulfídico e incluso puede constituir un horizonte sulfúrico cuando el suelo está drenado.

En la superficie del suelo puede existir un horizonte Hp o uno Op, cuando están cultivados.

 

 

Tipos.

Histosol fíbrico

Histosol críico. Con un horizonte críico en el primer metro. Constituye un intergrado hacia los Criosoles, es propio de climas polares o zonas de alta montaña, en las que el suelo se encuentra permanentemente helado en la mayor parte del año.

Histosol glácico. Dentro del primer metro, existe un horizonte con un espesor mínimo de 30 cm y un contenido del 95 % en volumen, o más, de hielo. Es propio de zonas ligeramente menos crudas que el anterior en las que se produce un deshielo de parte del suelo en alguna época del año, si bien existe una zona helada de forma permanente pero existe un humedecimiento del suelo que provoca la presencia de hielo, no se encuentran pues en los desiertos fríos en los que pueden aparecer los anteriores.

Histosol gélico. Con permafrost en los primeros 2 metros. Sería la forma con mayor capacidad de desarrollo de vegetación, aunque tenga alguna zona permanentemente helada, si bien suele estar situada a una profundidad elevada, pues en caso contrario estariamos ante alguno de los tipos anteriores que tienen prelación sobre él.

Histosol fólico

Histosol sálico. Presenta un horizonte sálico en el primer metro de suelo. Es típico de zonas costeras en las que existe un fuerte influjo del agua del mar que suele ser la causante de la salinidad. Nunca está helado en el primer metro durante todo el año, si bien puede tener un permafrost más profundo. Se definen cuatro modalidades:

Endosálico. Cuando el horizonte se sitúa por debajo de 50 cm.

Episálico. El horizonte está entre 25 y 50 cm.

Hiposálico. La conductividad eléctrica, del extracto de saturación, es superior a 4 dS/m a 25º C, en algún subhorizonte situado en el primer metro de suelo.

Hipersálico. Su conductividad eléctrica, en el extracto de saturación, es superior a 30 dS/m a 25º C, en algún subhorizonte dentro del primer metro.

Histosol tiónico. Existe un horizonte sulfúrico o material sulfídico en el primer metro de suelo. Suelo orgánico de zonas pantanosas de latitudes más bajas, pueden presentar en su base material sulfídico, que se transforma cuando se desecan en un horizonte sulfúrico. En ambos casos pertenecerían al tipo tiónico, aunque se diferenciarían por el prefijo utilizado en su denominación, los primeros se considerarían como prototiónicos y los segundos como ortitiónicos.

Histosol fólico. Histosol que presenta un horizonte fólico y sus características derivan de la propia naturaleza del mismo, como veremos al tratar de la génesis de estos suelos.

Histosol fíbrico. Histosol de climas suaves que se caracteriza por la presencia de un horizonte hístico; presenta más de dos tercios, en volumen, constituidos por tejidos vegetales reconocibles dentro del material orgánico del suelo.

Histosol sáprico

Histosol sáprico. Histosol de climas suaves que se caracteriza por la presencia de un horizonte hístico; posee menos de un sexto, en volumen, formado por tejidos vegetales reconocibles tras frotar el material orgánico del suelo.

Histosol ómbrico. También presentan un horizonte hístico con una procedencia subterránea del agua que satura el suelo.

Histosol reico. También presentan un horizonte hístico con una procedencia superficial del agua que satura el suelo., lo que implica un cierto grado de impermeabilidad.

Histosol alcalino. Cuando existe un pH³8.5 en los primeros 50 cm del suelo.Está asociado a la presencia de sodio, que provoca la fuerte elevación del pH. Está muy relacionado con el tipo sálico y es frecuente que se encuentren en zonas próximas cuando la procedencia de las sales proviene de las salpicaduras marinas. Los alcalinos serían los más cercanos a la costa.

Histosol tóxico. Presenta dentro de los primeros 50 cm, concentraciones de iones tóxicos para el crecimiento de las plantas, diferentes del aluminio, hierro, sodio, calcio o magnesio.Puede ser fuertemente ácido, siendo esa la causa de la solubilización masiva de elementos presentes en el suelo. También puede ser el fruto de un proceso de contaminación.

Histosol dístrico. Son aquellos que no presentan ninguna particularidad especial y solo se caracterizan por un grado de saturación menor del 50 % en alguna parte situada entre 20 y 100 cm. Se distinguen tres modalidades:

Epidístrico. La saturación citada se encuentra entre 20 y 50 cm.

Hiperdístrico. La saturación citada se presenta en la totalidad del suelo comprendido entre 20 y 100 cm y en alguna parte, dentro del primer metro, es inferior al 20 %.

Ortidístrico. La totalidad del suelo comprendido entre 20 y 100 cm presenta una saturación inferior al 50 %.

Histosol éutrico. Como los anteriores no presentan ninguna particularidad especial y solo se diferencian en su mayor grado de saturación. Se aceptan tres modalidades:

Endoéutrico. La alta saturación se produce en la totalidad del suelo comprendido entre 50 cm y un metro.

Hiperéutrico. La saturación entre 20 cm y un metro es del 80 % o superior.

Ortiéutrico. La saturación es del 50 % o mayor entre 20 cm y un metro.

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Propiedades.

La mayoría de los Histosoles se caracterizan por una densidad aparente muy baja, menor de 1 g/ml, incluso se citan valores de 0.06 g/ml (Farnham and Finney, 1965). Esta densidad aparente tiende a incrementarse con el grado de descomposición. La mayor variabilidad de este parámetro es debida tato al contenido en material mineral como al tipo de vegetación presente.

Usualmente los Histosoles están saturados con agua y presentan una gran capacidad de retención, aunque la mayor parte del agua se encuentra llenando los poros más gruesos, agua gravitacional, o en los extremadamente finos, agua en el punto de marchitamiento, que no está disponible para las plantas.

La capacidad de cambio de los Histosoles se debe fundamentalmente a los grupos carboxílicos y fenólicos, sin desdeñar a otros grupos funcionales. El número de grupos activos se incrementa con la descomposición, encontrandose valores superiores a 200 cmol(c)/kg en algunos suelos con elevada evolución.

Por la índole de los grupos responsables de la capacidad de intercambio, predominanen ella las cargas variables, por lo que su valor es muy dependiente del pH del suelo. Para un mismo suelo se han encontrado valores de 10 a 20 cmol(c)/kg a un pH de 3.7, que se han elevado hasta sobrepasar los 100 cmol(c)/kg cuando se ha medido el parámetro a un pH de 7 (Dolman and Buol, 1967).

 

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Génesis.

Usualmente están desarrollados sobre antiguos depósitos orgánicos de diversos orígenes, poco descompuestos y mezclados con cantidades variables de arcilla, limo y arena. Las características físicas, químicas y mecánicas de estos materiales difieren mucho de los materiales inorgánicos que son la base del resto de los Grupos.

Aunque los climas marítimos favorecen su formación, puede decirse, en general, que su desarrollo se lleva a cabo de forma independiente del clima y del sustrato. De cualquier forma, el mantenimiento del nivel orgánico de los suelos requiere una descomposición muy baja que está favorecida por una baja temperatura, una persistente saturación con agua, una elevada acidez que provoca una baja disponibilidad de nutrientes o un elevado nivel de electrolitos o toxinas orgánicas o una conjugación de algunos de ellos.

Las depresiones que descienden bajo el manto freático son lugares idóneos para la formación de Histosoles. Las filtraciones producidas bajo pequeños escarpes del terreno o en pendientes cóncavas de zonas altas, también suelen ser lugares adecuados; si bien las vaguadas de zonas onduladas y elevadas, con climas fríos y húmedos, son un lugar frecuente de aparición de Histosoles, lo que se conoce como ciénagas colgadas o climáticas en áreas turbosas.

La forma más conocida de formación de acumulaciones de material orgánico es la correspondiente al rellenado de charcas de origen glaciar formadas por la retirada de los hielos.

Tales charcas se forman en cuencas rocosas y en depresiones de la sedimentación glaciar cuando se produce la retirada del hielo. No siempre se rellenan con material rico en materia orgánica, sino que en ocasiones pueden colmatarse con arcillas y gravas o bien ser drenadas de forma natural , incluso permanecer como lagos o lagunas, cuando su profundidad o extensión es demasiado grande. En ciertas condiciones, cuando la vegetación de los alrededores es abundante y el sustrato en que se forman es rico en nutrientes minerales, se produce en ellas un medio excelente para el desarrollo de microorganismos tales como diatomeas, algas, bacterias y zooplankton, que tras su muerte se va acumulando en el fondo del lago.

Estos depósitos junto con las avenidas de material mineral fino, van reduciendo su proundidad y favoreciendo que la luz penetre hasta ese sustrato creado, lo que permite que se produzca una colonización vegetal del fondo ribereño con plantas tales como juncos (Scirpus sp.), eneas (Thypha sp.) y formas mas terrestres (Carex sp.); así como una creciente presencia de plantas de superficie como diversas especies de Najas y Potamogeton.

El incremento de vegetación va provocando una gran cantidad de residuos vegetales que se van acumulando sobre el sustrato mineral creado, a ello contribuyen los aportes correspondientes al horizonte humífero creado en los bordes. En un principio se produce un fuerte incremento de la población bacteriana encargada de la descomposición de los restos orgánicos, al amparo de un medio muy rico en nutrientes. La colmatación de la charca va favoreciendo la implantación de una flora más extensa, que realiza una fuerte exportación de nutrientes del agua así como de un fuerte consumo de oxígeno; el medio acuatico se va empobreciendo en nutrientes y, sobre todo, en oxígeno, por lo que la actividad microbiana cesa y se comienza a producir una fuerte acumulación de residuos orgánicos sin transformar que terminan colmatando la charca y creando un enorme cumulo de material orgánico.

En las últimas etapas acuaticas van surgiendo nuevas plantas colonizadoras como los lirios de agua (Nymphaea sp.) que son capaces de soportar musgos, sobre todo Sphagnum sp., introduciendose las primeras especies arbóreas tolerantes a la fuerte humedad como los alisos (Alnus sp.). El lugar de la antigua charca queda convertido en una pradera en la que el manto freático alcanza la superficie del suelo, no existe capa de agua pero las plantas tienen sus raíces inmersa en un material completamente saturado, podemos hablar de un marjal rodeado de arboles de ribera.

Hacia el límite de la zona húmeda, los depósitos orgánicos pueden elevarse sobre la capa de agua, permitiendo la implantación de otras especies como el abeto rojo (Picea, sp.) el sauce (Salix sp.) y otras especies resistentes al encharcamiento que van formando un bosque abierto. Hacia atrás pueden establecerse otro tipo de especies como el arce plateado (Acer sacharinum) algunos Quercus, olmos (Ulmus sp.), fresnos (Fraxinus sp.) y otras especies que van formando un bosque más cerado con lo que va disminuyendo la luz en la superficie haciendo que solo sobrevivan, musgos, líquenes y plantas tolerantes a la oscuridad.

Este desarrollo arbóreo va incrementando la evapotranspiración y desecando paulatinamente el marjal, que puede quedar reducido a manchas aisladas. Al mismo tiempo se reduce el aporte de materia orgánica y se favorece la humificación y mineralización de la misma, dado que los arboles aportan menor cantidad de restos que la vegetación inicial y a las mejores condiciones de aireación que se van creando. Todo ello permite una cierta evolución de estos suelos orgáncos.

La presencia de Sphagnum, aporta gran cantidad de células, que cuando están vacias tras su muerte, retienen una gran cantidad de agua al tiempo que favorecen su ascenso capilar dentro del lecho de hojas de los arboles, por lo que se mantiene un nivel de humedad suficiente para el mantenimiento de la vegetación incluso en las zonas elevadas formadas. Los residuos de Sphagnum generan una fuerte acidez, que junto al frío y las condiciones de hidromorfía provocadas, inhibe el crecimiento bacteriano aerobio y la descomposición orgánica. De este modo la cienaga inicial rica en nutrientes se convierte en un medio ácido y empobrecido, una zona pantanosa ácida, que puede extenderse y cubrir incluso pequeñas diferencias topográficas formando una especie de sábana pantanosa uniforme, propia de climas marítimos.

Un resumen de lo anterior aparece en la figura siguiente, de la que puede extraer información pasando el ratón por las diferentes zonas que aparecen.

El proceso descrito es un fenómeno lento, su duración puede estimarse en varios miles de años.

Existen otras formas de acumulación de materia orgánica, casi siempre asociadas a movimientos ascendentes del nivel freático, son los conocidos procesos de paludización. En ocasiones estas elevaciones pueden deberse a un enfriamiento climático, que provoca la formación de capas heladas que impiden el libre drenaje del agua procedente del deshielo superficial, como se ha apreciado en Alaska y el norte de Siberia.

En algunas áreas de la zona de bosques boreales, los incendios pueden provocar la desaparición de los árboles, que actúan como un bomba para la eliminación del agua en la época de verano por medio de la evapotranspiración. Si el manto freático es suficientemente elevado, este freno a la eliminación del agua del suelo, puede hacerlo subir lo suficiente como para que solo puedan pervivir las plantas tolerantes al encharcamiento como Carex y algunos musgos, que inician un ciclo semejante al que ya hemos comentado ampliamente.

Un efecto similar puede suceder en materiales arenosos que soportan bosques de abeto o rojo o especies similares, y que son susceptibles de desarrollar capas endurecidas por hierro, aluminio o sílice, que cementan los granos de arena e impiden la percolación del agua; en este caso se trata de la formación de un manto colgado que genera propiedades estágnicas en el suelo.

Otras formas de elevación del manto freático están asociadas a la elevación del nivel del mar que se va produciendo desde el final del último periodo glaciar, con el fundido del hielo. Ello lleva consigo que zonas costeras puedan quedar convertidas en extensas áreas pantanosas, como sucede en Norfolk en Inglaterra o en Florida en sus conocidos Everglades que aparecen en la imagen.

El grado de descomposición de los materiales orgánicos influye muy fuertemente en el manejo de estos suelos y ello está muy condicionado por el tipo de planta que ha generado los restos.

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Distribución.

Se presentan de forma primordial en zonas boreales, árticas y subárticas. De otra parte se encuentran en cuencas y depresiones pobremente drenadas, pantanos y marismas con mantos freáticos someros y zonas altas con una relación precipitación/ evapotranspiración elevada. La extensión en el mundo se estima en 325-375 millones de hectáreas, pero están distribuidos de forma muy amplia en él, aunque muestran una profunda inclinación por la frías zonas boreales. La zona más extensa de desarrollo de Histosoles es la comprendida entre los 50º y 70º de latitud en ambos hemisferios. Corresponden con las áreas extremas de la zona templada, en las cuales la precipitación excede a la evapotranspiración y en las que los veranos son bastante frescos.

La acumulación de materia orgánica está favorecida en los climas marítimos, razón por la cual los Histosoles pueden aparecer en las zonas costeras de áreas subtropicales en las que las condiciones hidrológicas son favorables, así los encontramos en las costas orientales de Norte América y Asia. En las zonas montañosas también suelen aparecer en áreas disjuntas de latitudes muy diversas, incluso en las zonas áridas y tropicales, si bien solo la décima parte de los Histosoles se encuentran en las segundas. El hemisferio sur es más pobre en Histosoles, dado que la franja latitudinal que les es más propicia, en dicho hemisferio presenta pocas tierras emergidas.

La mayor parte de los Histosoles se encuentran en USA, Canadá, Europa occidental, norte de escandinavia y las regiones septentrionales situadas al este de los Urales. Unos 20 millones de hectáreas se encuentran en la plataforma de la Sunda en el sudeste de Asia. Pequeñas áreas de Histosoles aparecen en los deltas de ríos tropicales como el Orinoco o el Mekong y en áreas deprimidas de zonas altas de latitudes semejantes.

Los Histosoles no climáticos suelen estar asociados con suelos hidromorfos, pertenecientes tanto al grupo Gleysol como a los tipos "gleicos" correspondientes a diversos Grupos. Cuando los Histosoles aparecen en zonas deprimidas suelen estar asociados a Podsoles, Feozems, Acrisoles, Luvisoles o Cambisoles, siempre ricos en materia orgánica.

En Europa aparecen en el norte de Rusia, cercanos a las costas del oceano Ártico y el Mar de Kara; también aparecen en la zona más interior de los lagos Onega y Ladoga. En el noroeste de Finlandia siguiendo las costas del mar Báltico. En el nordeste de Suecia, al norte del mar Báltico y hacia el interior hasta penetrar en Noruega, donde son desplazados por los Criosoles. En el noroeste del Reino Unido ocupan las costas occidentales de Escocia tanto del oceano Atlántico como del norte del mar de Irlanda.

En España aparecen de forma aislada en valles de montaña o en zonas cercanas al mar, en las que se forman zonas inundadas por salpicadura. De este tipo aparecen en Galicia y en zonas montañosas de Asturias. También se encuentran sobre antiguos depósitos de turba, como sucede en el Padul en la Provincia de Granada y en otros lugares.

En Extremadura no han sido citados por ningún autor. que yo conozca, ni los hemos encontrado los miembros de mi Área de Conocimiento. En algunas zonas aparecen suelos hidromorfos con elevados contenidos en materia orgánica, mas no llegan a los límites exigidos para los suelos orgánicos.

Los Histosoles afectados por permafrost están asociados con Criosoles y con suelos con propiedades gleicas y estágnicas como los Gleysoles; así sucede en Alaska y en el norte de Rusia. En las regiones árticas que bordean la zona templada fría aparecen asociados a Podsoles, los Histosoles se forman sobre materiales orgánicos antiguos afectados por capas freáticas altas y ocupan las zonas más bajas de terrenos fluviales, lacustres y marinos; en los primeros aparecen asociados a Fluvisoles y Gleysoles; en las zonas marinas a Solonchaks y en las zonas lacustres se asocian a Vertisoles.

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Utilización.

El uso sostenible de las zonas turbosas está limitado a formaciones boscosas y pastizales. Con un manejo cuidadoso pueden resultar muy productivos bajo formas de cultivo intensivo y hortícola, si bien con el coste de un claro incremento de la pérdida por mineralización. Las profundas formaciones turbosas y las turberas de las regiones boreales es preferible dejarlas en forma silvestre. En algunos lugares las turberas pantanosas se aprovechan, tras su extracción, como sustrato para horticultura y floricultura o como combustible en centrales térmicas.

El cultivo de los Histosoles siempre incluye prácticas relacionadas con el manejo del agua, en la mayoría de los casos es necesario un drenaje previo, aunque tras él se produce una oxidación del material orgánico que suele llevar consigo una relativa impermeabilización del suelo, así como una pérdida de espesor por la mineralización sufrida. Esta pérdida está muy relacionada con la profundidad a la que se establece el drenaje, así como con el clima, siendo tanto mayor cuanto más elevada es la temperatura media del área. En la desecación de zonas cubiertas de bosque se suelen dejar los árboles para que la transpiración acelere el proceso.

La desecación incrementa los riesgos de incendio de estos suelos. Además una vez iniciado el fuego es muy difícil de controlar, pudiendo llegar a durar varios meses, con la consiguiente pérdida de suelo y contaminación del aire. En suelos de espesor limitado, puede quedar al descubierto el sustrato mineral, con un drenaje impedido y una fuerte tendencia al encharcamiento.

Otro inconveniente es que cuando el material orgánico está muy transformado, tras el drenaje se tiende a una desecación irreversible con un fuerte aumento del carácter hidrófobo; ello conlleva un endurecimiento del suelo que impide la normal circulación del agua y la penetración de las raíces. La rotura de la capa endurecida mejora la situación pero rebaja notablemente la capacidad de retención de agua del suelo.

A veces, puede formarse una capa pastosa sin estructura que dificulta el movimiento del agua y provoca fuertes encharcamientos en la estación húmeda.

El tipo de cultivo posible sobre los Histosoles está muy relacionado con el clima, aunque si hay que destacar el hecho de que se prestan muy bien para el desarrollo de plantas cuyo aprovechamiento principal es subterráneo, su baja densidad aparente les hace fácilmente penetrables y permite formas muy regulares en las raíces o tubérculos; las cebollas, patatas, zanahorias y verduras resultan cultivos muy adecuados para estos suelos. Cuando el suelo se ha desecado se vuelve muy sensible a la erosión eólica, por lo que en grandes extensiones es necesario recurrir a la formación de setos que actúen como cortavientos.

En las zonas muy frías solo se dan pastos o bosques.

En algunas zonas se utilizan como combustible una vez desecados, al igual que se hace con sus antepasados fósiles.

La construcción de vías de comunicación sobre estos suelos es muy difícil y las estructuras deben sustentarse sobre el sustrato mineral, lo que obliga a profundas cimentaciones; de lo contrario se corre el riesgo de desplazamientos. Los edificios se deben sustentar sobre pilotes.

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Evolución.

Los Histosoles pueden evolucionar hacia suelos minerales de forma espacial o temporal. Su evolución espacial se produce en los bordes de la cuenca que los contiene. En general, las zonas más externas suelen estar constituidas por Histosoles fólicos o sápricos, en los que puede producirse un adelgazamiento del horizonte hístico o fólico, o una mineralización de parte de su materia orgánica. En el primer caso puede subsistir el horizonte orgánico pero el suelo no poder incluirse dentro de los Histosoles por falta de espesor del mismo. En las áreas anegadas y con elevada hidromorfía, la evolución puede ser hacia los Gleysoles.

Cuando se produce una disminución del material orgánico, el horizonte hístico o fólico derivan hacia un horizonte A, generalmente de tipo Úmbrico, o Móllico cuando el sustrato es calcáreo o suficientemente básico para que el horizonte esté saturado. En el primer caso la evolución es hacia los Umbrisoles y en el segundo hacial los Chernozem o Feozem, incluso a Cambisoles cuando existe una insaturación en la parte baja del suelo. Si el encharcamiento continúa y las condiciones son suficientemente reductoras para que se mantengan las propiedades gleicas o estágnicas, la evolución es hacia los Gleysoles del tipo correspondiente al resto de las transformaciones producidas.

Los tipos de clima frío evolucionan, usualmente, hacia los Criosoles.

El drenaje artificial del suelo suele provocar una evolución semejante a la descrita, en algunos cientos de años-

El tiempo va favoreciendo la pérdida de materia orgánica superficial por una oxidación más favorable en dicha zona, sobre todo en los de tipo fólico o que presentan un horizonte de este tipo, en el que la aireación es posible. De cualquier forma, la evolución sería similar a la contemplada.

Como norma general, las áreas de Histosoles tienden a reducirse desde su periferia hacia el centro, salvo que existan drenajes artificiales en zonas concretas.

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Bibliografía.

Buol, S. W.; Hole, F. D. and McCracken, R. J. "Soil Genesis and Classification". The Iowa University Press. 360 pp. Ames, Iowa (USA). 1973.

Dolman, J. D. and Buol, S. W. (1967). "A study of organic soils (Histosol) in the Tidewarter region of North Carolina, N. C." Agr. Exp. Sta. Tech. Bull. 181.

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Actualizada 7/11/04