El suelo es un FLUVISOL.

El término fluvisol deriva del vocablo latino "fluvius" que significa río, haciendo alusión a que estos suelos están desarrollados sobre depósitos aluviales.

El material original lo constituyen depósitos, predominantemente recientes, de origen fluvial, lacustre o marino.

Se encuentran en áreas periódicamente inundadas, a menos que estén protegidas por diques, de llanuras aluviales, abanicos fluviales y valles pantanosos. Aparecen sobre todos los continentes y cualquier zona climática.

El perfil es de tipo AC con evidentes muestras de estratificación que dificultan la diferenciación de los horizontes, aunque es frecuente la presencia de un horizonte Ah muy conspicuo. Los rasgos redoximórficos son frecuentes, sobre todo en la parte baja del perfil.

Los Fluvisoles suelen utilizarse para cultivos de consumo, huertas y, frecuentemente, para pastos. Es habitual que requieran un control de las inundaciones, drenajes artificiales y que se utilicen bajo regadío. Cuando se drenan, los Fluvisoles tiónicos sufren una fuerte acidificación acompañada de elevados niveles de aluminio.

Los TIPOS posibles y sus definiciones son los que siguen.

Fluvisol hístico. Con un horizonte hístico en los primeros 40 cm del suelo. Se establecen tres modalidades:

Fibrihístico. Más de los dos tercios, del volumen del material orgánico del suelo, están constituidos por tejidos vegetales reconocibles.

Saprihístico. Menos de un sexto, del volumen del material orgánico del suelo, está constituido por tejidos vegetales reconocibles después de frotar.

Taptohístico. El horizonte hístico se encuentra enterrado a una profundidad comprendida entre 40 y 100 cm desde la superficie del suelo.

Fluvisol tiónico. Existe un horizonte sulfúrico o material sulfídico en el primer metro de suelo. Se distinguen dos modalidades:

Ortitiónico. Con un horizonte sulfúrico en el primer metro de suelo.

Prototiónico. Con material sulfídico dentro del primer metro de suelo.

Fluvisol sálico. Presenta un horizonte sálico en el primer metro de suelo. Se definen cuatro modalidades:

Endosálico. Cuando el horizonte se sitúa por debajo de 50 cm.

Episálico. El horizonte está entre 25 y 50 cm.

Hiposálico. La conductividad eléctrica, del extracto de saturación, es superior a 4 dS/m a 25 C, en algún subhorizonte situado en el primer metro de suelo.

Hipersálico. Su conductividad eléctrica, en el extracto de saturación, es superior a 30 dS/m a 25 C, en algún subhorizonte dentro del primer metro.

Fluvisol gleico. Presenta propiedades gleicas en el primer metro de suelo. Se distinguen dos modalidades.

Endogleico. Las propiedades aparecen entre 50 y 100 cm.

Epigleico. Las propiedades aparecen en los primeros 50 cm del suelo.

Fluvisol móllico. El suelo presenta un horizonte móllico.

Fluvisol úmbrico. El suelo presenta un horizonte úmbrico.

Fluvisol arénico. Con una textura arenosa-franca fina o más gruesa en la totalidad de los primeros 50 cm.

Fluvisol takírico. Existe un horizonte takírico.

Fluvisol yérmico. Existe un horizonte yérmico incluyendo un pavimento desértico. Se acepta una modalidad:

Nudiyérmico. Cuando no existe el pavimento desértico.

Fluvisol arídico. Presenta propiedades arídicas pero sin tener un horizonte takírico.

Fluvisol gélico. Con permafrost en los primeros 2 metros.

Fluvisol estágnico. Con propiedades estágnicas en los primeros 50 cm del suelo.

Fluvisol húmico. Más de un 1 % de C orgánico a lo largo de los primeros 50 cm.

Fluvisol yesífero. Material yesífero entre 20 y 50 cm.

Fluvisol calcáreo. Es calcáreo entre 20 y 50 cm desde la superficie.

Fluvisol sódico. Cuando tiene una saturación en sodio del 15 % o superior, o la suma de sodio más magnesio es como mínimo del 50 %, todo ello en los primeros 50 cm. Se definen dos modalidades:

Endosódico. Las condiciones las cumple entre 50 y 100 cm.

Hiposódico. La saturación en sodio es del 6 % o superior en algún subhorizonte de más de 20 cm situado en el primer metro de suelo.

Fluvisol téfrico. Hay material téfrico hasta una profundidad mínima de 30 cm.

Fluvisol esquelético. Tiene entre el 40 % y el 90 % de gravas u otros fragmentos gruesos hasta una profundidad de un metro. Se distinguen dos modalidades:

Endoesquelético. El contenido en gravas citado solo está entre 50 cm y un metro.

Epiesquelético. La condición anterior se cumple entre 20 y 50 cm.

Fluvisol dístrico. Una saturación en bases menor del 50 % en alguna parte situada entre 20 y 100 cm. Se distinguen tres modalidades:

Epidístrico. La saturación citada se encuentra entre 20 y 50 cm.

Hiperdístrico. La saturación citada se presenta en la totalidad del suelo comprendido entre 20 y 100 cm y en alguna parte, dentro del primer metro, es inferior al 20 %.

Ortidístrico. La totalidad del suelo comprendido entre 20 y 100 cm presenta una saturación inferior al 50 %.

Fluvisol éutrico. Otros Fluvisoles . Se aceptan tres modalidades:

Endoéutrico. La saturación citada se produce en la totalidad del suelo comprendido entre 50 cm y un metro.

Hiperéutrico. La saturación entre 20 cm y un metro es del 80 % o superior.

Ortiéutrico. La saturación es del 50 % o mayor entre 20 cm y un metro.