Práctica 7. Respuesta al Ejercicio.

Este Ejercicio es el que tiene una respuesta más clara, como habrán observado, y constituye un regalo de Navidad anticipado.

El papel de los lodos como fertilizantes está asociado a su riqueza en materia orgánica, aunque su mineralización sea tan rápida que no produce incrementos importantes en el suelo, pero al menos permite conservar la existente.

Los lodos suelen presentar un elevado contenido en metales pesados y un contenido en microorganismos patógenos considerable. Este segundo aspecto se corrige con el tratamiento, siendo más efectivo el térmico, mientras que el encalado es más eficaz en lo referente a metales pesados que suelen precipitar.

En el caso de suelos ácidos la movilización de metales pesados es mayor y la posible contaminación de las aguas más probable, no obstante cuando existe un horizonte arcilloso la retención puede ser suficiente para impedir la contaminación hídrica.

Los suelos con horizonte árgico presentarán un mayor impedimento a la transmisión de metales pesados e incluso a la contaminación bacteriana por el efecto de filtrado que ejercen. En el primer caso, cuando las arcillas son de baja actividad su efectividad baja muy considerablemente.

Desde el punto de vista del aporte de nutrientes, los suelos ácidos preferirán los lodos tratados con cal por su persistencia del nitrógeno y la facilidad de liberar el fósforo del fosfato tricálcico. Los suelos poco ácidos o neutros disponen de mejores condiciones para la mineralización del nitrógeno por lo que su aporte es menos importante y son incapaces de liberar el fósforo de las sales tricálcicas.

Con todos estos antecedentes vamos a tratar de dar la mejor aplicación posible a los lodos, atendiendo a los dos aspectos principales analizados: contaminación y fertilización.

Los suelos de espesor reducido y de escaso interés desde el punto de vista del crecimiento vegetal solo consideraremos el aspecto contaminante por la facilidad con que el agua los atraviesa.

Leptosol dístrico. Capacidad filtrante escasa por su espesor y su textura, acidez moderada, contenido en arcilla bajo y con poca actividad de la misma por su origen generalmente granítico y saturación no muy reducida aunque el contenido en bases sea bajo. Como no se trata de suelos utilizados, la fertilización no es lo más importante sino la posible contaminación hídrica, acrecentada por su cercanía a los cursos de agua. Deberemos utilizar los tratados con cal con menor riesgo de contaminación por metales aunque la depuración bacteriana sea peor. La alcalinidad del material aplicado irá mejorando las condiciones del suelo.

Cambisol distri-epiléptico. Capacidad filtrante débil por su espesor y su textura. Salvo por el espesor son muy parecidos a los anteriores y suelen aparecer sobre el mismo sustrato. Por las mismas razones habría que recomendar el mismo tipo, los tratados con cal.

Luvisol cromi-epiléptico. El horizonte árgico les otorga una mayor capacidad de filtración y de retención de metales pesados acrecentada por la presencia de oxihidróxidos de hierro. Su reacción es ligeramente ácida, sus arcillas de actividad media y saturación moderada. Suelen aparecer sobre sustratos precámbricos que les otorgan las características anteriores. Su acidez no sería suficiente para liberar el fósforo de los fosfatos tricálcicos y disponen de cierta capacidad de retención de metales pesados, por lo que podrían utilizarse los lodos con tratamiento térmico ya que el fósforo suele ser un factor de mayor limitación que el nitrógeno.

Los de espesor moderado poseen una mayor capacidad de filtración por lo que el aspecto microbiológico sería poco importante.

Cambisol distri-endoléptico. Sus características son muy similares a las del epiléptico, salvo su espesor. Ahora bien, el sustrato es el mismo y el incremento de espesor solo se produce por la presencia de una regolita granítica de mayor espesor pero sin intervención en el comportamiento del suelo, se trata de un horizonte C de textura muy gruesa sin capacidad de retención; por esta razón no suelen estar cultivados de forma general. El tratamiento con cal podría ser más beneficioso para ir corrigiendo su carácter dístrico, aportar nitrógeno y atenuar la movilidad de los metales pesados, si bien podría alternarse con el tratamiento térmico que aportase fósforo másasimilable.

Acrisoles. La acidez de estos suelos recomendaría la aplicación de lodos tratados con cal en todos los casos.

En lo referente al potasio, el único riesgo sería el desequilibrio iónico provocado en suelos deficientes. En el caso del Leptosol y los Cambisoles, desarrollados sobre granito, no existirían grandes problemas en el suministro potásico bien garantizado. Los luvisoles y Acrisoles, cuyo sustrato son los materiales pizarrosos y esquistosos del precámbrico, son más pobres en potasio que los anteriores, si bien los primeros más ricos en ilitas presentan un nivel más alto en este elemento.

Calificaciones.

Inicio
 
Al Programa
Actualizada 17/12/06