Leptosoles

Tipos

Propiedades

Génesis

Distribución

Utilización

Evolución

Bibliografía

Son suelos minerales de zonas con clima suficientemente templado para que la temperatura media anual supere los 0ºC. Están limitados por una roca continua y dura en los primeros 25 cm, o por un material con más del 40 % de equivalente en carbonato cálcico, o contienen menos del 10 % de tierra fina hasta una profundidad mínima de 75 cm. Solo pueden presentar un horizonte de tipo Móllico, Úmbrico, Ócrico, Yérmico o Vértico.

En la "Leyenda revisada del Mapa de suelos del mundo" se incluyen dentro de los Leptosoles, si bien no se da el caso inverso porque ahora el criterio es más restrictivo, limitando el espesor a 25 cm o requiriendo menos del 10 % de tierra fina. Los Leptosoles de aquella cuyos límites están fuera de los actuales se incluyen, según su tipo, en diferentes Grupos. Con carácter general, los del tipo réndsico pueden incluirse dentro de los Chernozem o Kastanozem, según el color del horizonte Móllico; los del tipo móllico pueden también incluirse en los grupos anteriores pero lo más frecuente es que lo hagan dentro de los Feozem. Los del tipo úmbrico se incluyen en los Umbrisoles y los de los tipos dístrico y éutrico, dentro de los Cambisoles o de los Regosoles, según desarrollen o no un horizonte Cámbico.

En la "Soil Taxonomy" se incluyen dentro del suborden Orthent de los Entisoles o de tipos "líticos" de Mollisoles, Inceptisoles, Vertisoles o Aridisoles. Recíprocamente, tanto los Orthent como los grupos líticos citados, formarían parte de los Leptosoles cuando cumpliesen los límites de ellos.

Su nombre deriva del vocablo griego "leptos" que significa delgado, haciendo referencia a su carácter somero.

Habitualmente presentan un horizonte A de tipo Ócrico, que frecuentemente puede ser Móllico o Úmbrico, bajo clima húmedo, dependiendo del material original.

En ocasiones puede existir un horizonte Yérmico en los climas áridos

Salvo en los suelos pedregosos, el horizonte A descansa sobre una roca continua y dura o sobre un material fuertemente calcáreo.

Son suelos azonales con un solum incompleto y sin rasgos morfológicos bien expresados. Son especialmente abundantes en zonas montañosas.

ILos desarrollados sobre rocas calcáreas coinciden con las antiguas Rendsinas y los desarrollados sobre rocas ácidas equivalen a los antiguos Rankers.

 

 

Tipos.

En este grupo se definen los tipos que figuran a continuación. Como siempre, existe una precedencia entre ellos, de modo que la tabla debe considerarse por columnas y de izquierda a derecha, empezando en el Lítico y terminando en el Háplico.

 

Hiperesquelético. Tiene más del 90 % en peso, de gravas u otros materiales gruesos, hasta una profundidad de 75 cm o hasta una roca que esté situada antes.

 

Leptosol lítico. Se puede considerar como la mínima expresión de suelo. Su espesor máximo es de 10 cm y suele encontrarse en zonas de fuerte pendiente en las que se puede considerar como un suelo condicionado por la erosión. Cuando aparece en zonas llanas, su falta de desarrollo solo puede ser achacada a su extremada juventud.

Leptosol gleico. Cuando se presenta una zona muy somera situada en una pequeña depresión, pueden aparecer propiedades gleicas que son las características del tipo, el cual constituye un intergrado hacia los Gleysoles. Lo más frecuente es que aparezcan en zonas con materiales carbonatados no consolidados y mantos freáticos altos, estando la limitación de espesor causada por la presencia de un elevado contenido en equivalente en carbonato cálcico.

Leptosol réndsico

Leptosol réndsico. Merece una mención especial este tipo que solo aparece en este Grupo. Son suelos propios de la zona templada con un régimen de humedad údico o xérico con fuertes excesos de agua invernal. La presencia de un horizonte Móllico que descansa directamente sobre la roca le otorga al perfil un aspecto muy característico y una gran estabilidad temporal. No puede considerarse como intergrado hacia otros Grupos y constituye una formación climax en muchas situaciones.

Los tipos móllico y úmbrico están relacionados con el anterior en lo referente al clima, diferenciandose del mismo por la naturaleza del material original, una roca básica no o débilmente calcárea en el primero y ácida en el segundo. No presentan la estabilidad del anterior y si pueden considerarse suelos en fase de evolución e intergrados a otros Grupos. El tipo móllico puede considerarse un intergrado hacia los Feozem en los climas templados; puede serlo hacia los Chernozem o Kastanozem en los climas más contrastados donde es posible la formación de carbonatos secundarios o donde el material original los contiene en grado moderado. El tipo úmbrico es un intergrado hacia los Umbrisoles.

Leptosol úmbrico
Leptosol éutrico

Los tipos yérmico y arídico está condicionados por la sequedad del clima que solo es capaz de generar los estériles horizontes que los caracterizan. Son suelos climácicos en las situaciones y lugares en que aparecen.

El tipo vértico se caracteriza por la presencia de este horizonte. Frecuentemente la limitación de espesor es debida a la presencia de un elevado contenido en carbonato cálcico. Solo aparece un contacto lítico como factor limitante cuando se produce una deposición de arcillas esmectíticas sobre una roca coherente, algo frecuente en zonas bajas de áreas constituidas por rocas básicas, generalmente de origen volcánico.

Los Leptosoles gélicos constituyen un intergrado hacia los Criosoles. El Permafrost siempre es suficientemente profundo para mantenerse en un clima en que la temperatura media supere los 0º C.

Los Leptosoles cuya principal característica no es la presencia de un contacto lítico sino una gran pedregosidad, se incluyen en el tipo hiperesquelético, exclusivo de este Grupo.

El tipo húmico presenta un elevado contenido en materia orgánica en todo su espesor pero carece de un horizonte Móllico o Úmbrico. Es frecuente que aparezcan cuando existe una rápida renovación de la materia orgánica y no se forman complejos estables.

Sobre materiales margosos con elevado contenido en carbonato cálcico suelen aparecer los tipos yesífero y calcáreo, en función de que la marga sea yesífera o no. Al tratarse de materiales no consolidados la limitación de espesor suele estar condicionada por la presencia de abundante carbonato cálcico.

Por último los tipos dístrico, éutrico y háplico corresponden a suelos muy jóvenes que no presentan ninguna particularidad en su perfil. El primero presenta un grado de saturación menor del 50 % en los 5 cm que preceden al contacto lítico; el segundo presenta una saturación del 50 % o mayor en la misma zona; y el tercero no tiene sentido, porque el suelo ha debido incluirse en alguna de la situaciones anteriores que son mutuamente excluyentes.

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Propiedades.

La única característica asociada al grupo es su falta de espesor, ella lleva consigo una escasa retención de agua y de nutrientes, acrecentada por la textura gruesa que es propia de estos suelos, salvo en casos excepcionales. De este modo, en un área con el mismo clima la zona cubierta por Leptosoles resutará más árida que el resto debido a la escasa eficacia de la lluvia sobre ellos.

Los diferentes tipos presenta propiedades características asociadas a sus peculiaridades. El tipo léptico solo muestra exacerbadas las propiedades inherentes al Grupo.

El tipo gleico asocia a los inconvenientes propios del grupo los que le confieren la propiedades gleicas, fundamentalmente un fuerte carácter reductor. El pH suele ser ácido en las zonas de roca coherente por efecto de la débil descomposición de la materia orgánica; puede ser alcalino en la base del suelo en el caso de ciénagas, en ellas la presencia de carbonatos impide la aparición de material sulfídico.

Los Leptosoles réndsicos suelen presentar una estructura equilibrada tendiendo a gruesa y con una gran pedregosidad. La estructura es migajosa con un buen desarrollo y muy adecuada para el crecimiento vegetal. El pH es básico y cercano a 8, la capacidad de intercambio catiónico es alta, tanto por el tipo de arcilla como por el elevado contenido en materia orgánica y la saturación completa. A pesar del alto contenido en materia orgánica el humus es poco evolucionado, pertenece a un tipo exclusivo de estos suelos que es el humus mull carbonatado. El horizonte móllico puede superar los 25 cm dado su elevado contenido en carbonatos, que hace de él la causa de la limitación de espesor. El principal inconveniente es la abundancia en caliza activa, ella puede provocar la falta de absorción de otros nutrientes por antagonismo; también se pueden producir carencias de hierro y manganeso y sobre todo de fósforo, por precipitación del fosfato tricálcico. Cuando son muy ricas en humus éste puede llegar a ser un buen antídoto contra el exceso de calcio por efecto del aporte extra de acidez.

Los Leptosoles móllicos comparten con los anteriores la presencia de un horizonte Móllico, si bien en este caso el humus presenta una mayor evolución y suele ser un Mull eutrófico muy bien desarrollado. La textura suele ser franca o más gruesa por la escasa evolución del suelo, y la estructura migajosa de buen desarrollo y elevada estabilidad por la presencia de calcio como catión de enlace en los complejos arcillo húmicos que son los predominantes. Todo ello conduce a una buena permeabilidad, excelente aireación y escasa retención de agua. El pH es neutro o ligeramente ácido o alcalino, pues no suelen presentar caliza activa como en el tipo réndsico y la saturación en bases suele ser elevada, y siempre por encima del 50 %. Suelen poseer un contenido aceptable de nitrógeno y de fósforo, que suele presentar una buena asimilabilidad salvo en los tipos más alcalinos; como proceden de rocas básicas o neutras, el contenido en potasio puede ser bajo y su absorción limitada por un exceso de calcio y magnesio, este problema decrece cuando la roca madre es más ácida.

El tipo úmbrico es muy parecido en sus características físicas al anterior si bien su estructura es más esponjosa aunque de menor estabilidad, como corresponde a un humus Mull ácido de carácter oligotrófico. Su pH es de ligeramente ácido a claramente ácido y su grado de saturación, siempre inferior al 50 %, pero relacionado con el material original del suelo. Su CIC está muy relacionada con su contenido en materia orgánica pues su contenido en arcilla no es muy elevado y ésta suele ser de baja a media actividad. Suelen presentar un buen contenido nitrogenado y fosfórico, si bien puede existir una cierta fijación de éste último. Son suelos ricos en potasio aunque bajos en calcio y magnesio.

Los tipos yérmico, arídico y gélico están más condicionados por el clima que por las restantes características del suelo.

En el tipo vértico predominan las características inherentes a las arcillas esmectíticas que dominan en él. Aparece una estructura poliédrica, una CIC elevada con una saturación alta y un pH neutro o ligeramente básico. Su limitación de espesor suele estar condicionada por un elevado contenido en carbonato cálcico, pues su material original más frecuente es la caliza margosa no consolidada. Su retención de agua es alta en relación con el Grupo.

Los Leptosoles hiperesqueléticos están condicionados por su elevada pedregosidad.

El tipo húmico presenta un elevado contenido en materia orgánica pero con una humificación no muy alta lo que no permite formar los complejos propios de un horizonte móllico o úmbrico, manteniendo el horizonte superficial el carácter de ócrico. En ocasiones, son suelos que no han acabado de desarrollar un horizonte A con el carácter de los citados y su espesor es aún muy limitado. En función del material original se asemejan a los tipos móllico o úmbrico.

El tipo yesífero suele ser el suelo inicial sobre margas yesíferas de zonas áridas que no han conseguido una movilización suficiente del yeso. Presentan una conductividad elevada que acentúan más el bajo suministro hídrico a las plantas.

Los Leptosoles calcáreos están desarrollados sobre calizas sueltas que impiden el desarrollo de la vegetación y la acumulación de materia orgánica. Un clima árido favorece su permanencia.

Los tipos dístrico y éutrico son Leptosoles cuyo horizonte ócrico presenta ese carácter. Sus propiedades son las del Grupo con el carácter citado.

El tipo háplico no tiene sentido, salvo a nivel cartográfico poco detallado y no se conoce el carácter dístrico o éutrico, por ello no pueden asociarse propiedades típicas del grupo.

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Génesis.

Al considerar la génesis de los Leptosoles lo más destacable es el análisis de los factores y causas que inhiben su evolución. Ellos varían con el tipo considerado.

Aparecen bajo diferentes tipos de rocas o de materiales no consolidados ricos en carbonato cálcico o con menos del 10 % de tierra fina. El ambiente preferente lo constituyen las tierras altas o medias con una topografía muy escarpada. Climáticamente se encuentran en todas las zonas aunque preferentemente en áreas fuertemente erosionadas.

En el tipo léptico solo existe un principio de alteración mineral unido a una incipiente humificación. En las zonas de fuerte pendiente la erosión iguala rápidamente a la formación de suelo con lo que se limita el espesor de éste. Cuando aparece en zonas llanas los Leptosoles lépticos indican una extrema juventud de la superficie que cubren.

Los Leptosoles gleicos pueden formarse por dos procesos diferentes. Cuando están limitados por roca coherente suelen aparecer en pequeñas depresiones del terreno que forman una especie de balsas, en ellas el agua permanece durante largo tiempo, son propias de áreas montañosas en las que la evaporación es lenta pero en las que la vida se desarrolla con la suficiente intensidad para poder consumir el oxígeno aportado por la lluvia; en estos casos se desarrolla un horizonte superficial con un elevado contenido en materia orgánica pero que no alcanza los niveles requeridos para un horizonte hístico, o si lo hace no alcanza el espesor necesario para poder considerar al suelo como Histosol. En otras ocasiones pueden aparecer en zonas cenagosas sobre un sustrato fuertemente calcáreo, en estas condiciones se puede formar un horizonte hístico superficial pero sin el espesor requerido para los Histosoles. La evolución se halla impedida por la dificultad del lavado de los carbonatos ante la escasa circulación vertical de agua.

La génesis de los Leptosoles réndsicos es la más compleja de todos los miembros del Grupo. Realmente es la correspondiente a la del humus mull carbonatado. Siempre se desarrollan sobre rocas calizas coherentes; para el nacimiento de suelo sobre ellas es necesaria una trituración previa de la roca, proceso bastante lento que hace que estos suelos requieran un tiempo largo para su aparición de modo que no se trata de suelos muy jovenes como los restantes miembros del Grupo, esto les hace muy particulares. Una roca caliza no puede generar arcillas de neoformación, ya que carece de sílice, por lo que solo pueden hacerlo por herencia tras un proceso de disolución del carbonato; teniendo en cuenta que el contenido en arcilla de una caliza suele estar comprendido entre un 5 y un 10 %, la formación de cada centímetro de suelo requiere la disolución de varios decímetros de caliza, habida cuenta que una buena parte se pierde por arrastre erosivo o por lavado. Después de implantarse la vegetación sobre la roca fragmentada tiene lugar la formación del humus citado, lo que le presta una gran estabilidad a estos suelos, que llegan a ser la formación climácica en los ambientes propios del humus citado.

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Distribución.

Los Leptosoles constituyen el Grupo más extendido y cubre una superficie aproximada de 1655 millones de hectáreas. Se encuentran desde los trópicos a la tundra polar fría; aparecen desde el nivel de mar hasta las montañas más altas.

Son especialmente abundantes en las áreas montañosas de Asia y Sudamérica; en los desiertos del Sahara y Arabia; en la peninsula de Ungava al norte de Canadá y en las montañas de Alaska.

Aparecen asociados a los tipos Lépticos de los Grupos que permiten la presencia del mismo.

 

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Utilización.

La capacidad de utilización de los Leptosoles es muy reducida pero existe una gran diferencia entre unos tipos y otros. El cultivo nunca es muy atractivo ni para herbáceos ni para arbóreos ni siquiera para pastos. Deben mantenerse bajo una vegetación natural que, en ciertos casos, puede ser boscosa.

Los Leptosoles lépticos no presentan capacidad de utilización alguna, ni tan siquiera como pastizal, solo soportan una vegetación de pradera natural muy clara y rala.

El tipo gleico carece de cualquier posibilidad de utilización y solo presentará plantas fuertemente higrófilas y adapatadas al ambiente reductor creado en la base del suelo.

El principal inconveniente de los Leptosoles réndsicos es la escasa capacidad de suministro de agua para las plantas. Suelen presentarse bajo una vegetación herbácea ya que la implantación de una vegetación arbórea es muy díficil por la falta de espesor; cuando se desarrollan sobre coluvios es posible la presencia de arbustos calcícolas e incluso de bosques cuyos miembros pueden introducir sus raíces entre las grietas de la roca. La presencia de caliza activa inhabilita a estos suelos para soportar una vegetación calcífuga, que pueden sufrir clorosis por falta de hierro y manganeso. Pueden soportar una gran variedad de cultivos calcícolas e incluso más neutrófilos si se utilizan enmiendas orgánicas que aporten cierta acidez que neutralice el exceso de calcio, debido a que su contenido húmico inicial desciende de forma rápida al cultivarlas; de cuaquier forma su utilización solo es posible en climas húmedos por la escasa retención de agua que las caracteriza.

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Evolución.

La evolución de los Leptosoles es tan variada como el número de sus tipos. En general representa la vocación del suelo en el momento de su nacimiento que está condicionada por los factores formadores presentes.

Los Leptosoles lépticos evolucionan hacia otros Leptosoles dado que se encuentran en la etapa más juvenil del suelo, el tipo hacia el que lo hacen está en función del medio en que se encuentran. Aquellos que aparecen en áreas de fuerte pendiente pueden considerarse suelos climax sin posibilidad de evolución alguna; en ellos se produce un equilibrio perfecto con el medio, no soportan una vegetación que aporte suficientes restos para formar un horizonte A con suficiente contenido orgánico que acelere el proceso de alteración mineral, eso favorece el que su textura sea gruesa con escaso contenido en arcilla y muy poca capacidad de retención de agua, que se ve agravada por su escaso espesor; resultan suelos muy secos lo que constituye otro factor limitante a la vegetación cuya escasez es un agente desencadenante de sus malas condiciones físicas. Existe pues un equilibrio al cerrarse ese círculo de falta de vegetación que condiciona su escasa alteración, ello genera un estado físico deficiente que no permite el desarrollo de la vegetación.

El tipo gleico presenta dos posibilidades de evolución en función de sus contenido orgánico y de las características de su formación. Los formados sobre material coherente en cubetas de montaña suelen evolucionar hacia Histosoles cuando el horizonte superior alcanza el contenido en materia orgánica y el espesor suficiente para poder incluirse en ese Grupo. Los desarrollados en cienagas calcáreas, dada la mejor humificación de la materia orgánica favorecida por la presencia de calcio, suelen evolucionar hacia Gleysoles cuando el carbonato cálcico sufre un lavado suficiente como para decrecer del 40 % en los 25 cm superiores del suelo.

La evolución de los Leptosoles réndsicos está relacionada con el lavado de los carbonatos. No es una evolución rápida pues ya vimos su estabilidad al tratar de su génesis. El lavado de carbonatos provoca un decrecimiento de los mismos en los primeros 25 cm haciendolos bajar del mínimo necesario para cosnsiderarlos Leptosoles. Cuando esto sucede puede ocurrir que se produzca una acumulación de carbonatos que genere un horizonte cálcico, lo que sucede en climas xéricos; en estas circunstancias el horizonte móllico suele perder el espesor necesario para considerarlo como tal, pero como contrapartida se genera un horizonte cámbico sobre el cálcico lo que los lleva a Calcisoles. En climas con suficiente humedad para mantener la vegetación necesaria para conservar el horizonte móllico pero con presencia de horizonte cálcico, la evolución es hacia Kastanozem porque el color del horizonte móllico suele presentar una pureza alta aunque compatible con él. Cuando la humedad es más elevada y no permite la formación de un horizonte cálcico los suelos evolucionarían hacia Cambisoles móllicos pues siempre aparecerá un horizonte cámbico en la zona decarbonatada.

 

 

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Bibliografía.

ISSS; ISRIC; FAO. "World reference base for soil resources" . FAO. 91 pp. Roma, 1998.

FAO. "Major Soils of the World. Revised Legend." CD-Rom. FAO Roma 2002.

FAO; UNESCO. "Soil map of the world. Revised Legend." FAO. 119 pp. Roma, 1988.

Soil Survey Staff. (SCS. USDA). "Keys to Soil Taxonomy" 8th Ed. Pocahontas Press, Inc. 603 pp. Blacksburg, Virginia (USA), 1999.

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