
Las Aplicaciones Web Tradicionales se centran en mostrar información mediante texto y/o gráficos estáticos, así como en operar con éstos de un modo sencillo. Con el auge de Internet, estas aplicaciones fueron creciendo, aumentando en complejidad y tamaño, debido, principalmente, a que muchas de las aplicaciones distribuidas pasaron a desarrollarse de esta forma. En la actualidad, el conjunto de usuarios finales ha crecido, tanto en diversidad como en número, creándose nuevas expectativas y necesidades. Debido a esto, los desarrolladores está construyendo el futuro de la Web mediante aplicaciones ricas, más cercanas, desde el punto de vista de la Interfaz de Usuario (IU), al concepto de aplicaciones multimedia interactivas de escritorio que al de las tradicionales aplicaciones Web.
De esta forma, encontramos un nuevo grupo de aplicaciones Web que ofrece mayor capacidad de interacción con el usuario y usabilidad, minimizando el tráfico de datos, evitando su posible frustración, mejorando las capacidades operacionales del cliente y añadiendo mayor riqueza visual sobre lo que ofrecen las tradicionales. A este nuevo tipo de aplicaciones se las conoce genéricamente como Rich Internet Applications (RIAs).
En las RIAs las operaciones sobre la lógica de negocio se pueden realizar de manera transparente al usuario, al contrario que ocurre en las tradicionales, donde normalmente una acción de usuario desencadena la carga en el cliente de una nueva página generada en el servidor (presentación+datos) en base a la petición del usuario.
