Ciclo troyano     Ciclo troyano     Ciclo troyano     Ciclo troyano     Ciclo troyano    

 

 

 

Aquiles y la Ilíada ----- Ulises y la Odisea ----- La Saga de los Atridas

 

 

    El llamado "ciclo troyano" constituye un conjunto de leyendas relativas el origen, el desarrollo y las consecuencias de la guerra de Troya. Dicho ciclo se inicia con el rapto de Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta, por parte del príncipe troyano Paris. Éste, hijo del rey Príamo, se la lleva consigo hasta Troya, lo que provoca que los reyes griegos, al mando de Agamenón, rey de Micenas, se unan para vengar aquel ultraje. 

    El penoso asedio a Troya y la cólera de Aquiles son los argumentos que Homero desarrolla a lo largo de la Ilíada: este poema épico, concretamente, arranca a partir del décimo año del asedio de los griegos a Troya.

    Sin embargo, no resultará halagüeño el regreso de los griegos a su país, una vez concluida la contienda: Ulises sólo podrá volver a su patria, Ítaca, después de un largo periplo por el Mediterráneo, periplo que constituye el argumento de la Odisea homérica. También relacionado con el funesto regreso de los griegos a su patria, el atrida Agamenón morirá nada más llegar a Micenas, asesinado por su propia esposa, Clitemestra, y el amante de ésta, Egisto, como podemos comprobar en algunas tragedias de Esquilo.

    Como veremos, los distintos personajes y situaciones que aparecen en este ciclo han servido de inspiración en numerosas ocasiones a los artistas de rock.

     

 

Aquiles y la Ilíada

 

    La Ilíada narra la encarnizada lucha entre griegos y troyanos, y el hilo conductor de la narración es el sentimiento de cólera de su personaje principal, Aquiles. Es bien sabido que el rapto de Helena, esposa del griego Menelao, constituye el origen de la contienda.

    Encontramos referencias a dicho rapto en varias canciones, como es el caso de "Ghost", del grupo Indigo Girls, en la que se alude a la proverbial belleza de Helena, que resultará ser la causante del enfrentamiento entre el pueblo griego y el troyano, o como describe la canción, dará lugar a que se apresten mil naves:

"Now I see your face before me, I would launch a thousand ships to bring your heart back to my island, as the sand beneath me slips, as I burn up in your presence

(Indigo Girls, "Ghost", Rites of passage, Epic, 1992).

    Centrándonos ya en el relato homérico, la partida de Aquiles para Troya, acompañado de su inseparable amigo Patroclo, constituye el principio de la canción "Achilles' last stand", de Led Zeppelin. El motivo por el que este grupo dedicara una canción a la figura de Aquiles puede radicar en que el cantante del grupo, Robert Plant, era un ferviente admirador de la mitología clásica, a lo que habría que sumar que en 1976, año de la salida al mercado del disco Presence, en que se incluye la canción, Plant se hallaba postrado en una silla de ruedas, convaleciente de una lesión ¡precisamente en el talón! 

    En este sentido, la archiconocida muerte de Aquiles, alcanzado por Paris (o tal vez por Apolo) en la única parte vulnerable de su cuerpo, aparece de manera explícita en el tema "Ghost", antes mencionado: las Indigo girls comparan al amor a un fantasma (o lo que es lo mismo, el tópico del amor en la distancia) a la mortal herida de Aquiles en el talón:

 

"and I know now how it feels

to be weakened like Achilles 

with you always at my heels"

(Indigo Girls, "Ghost", Rites of passage, Epic, 1992).

 

    El tema en cuestión, "La última oportunidad de Aquiles", recoge la alegría que el héroe siente ante la aventura que se le avecina y que está ansioso por emprender: 

"It was an April morning when they told us we should go
As I turn to you, you smiled at me How could we say no?

With all the fun to have, to live the dreams we always had
Oh, the songs to sing, when we at last return again"

(...)

Oh to sail away, To sandy lands and other days
Oh to touch the dream, Hides inside and never seen" 

(Led Zeppelin: "Achilles' last stand", Presence, Swan song, 1976)

    Tras los nueve años de asedio a Troya por parte de los griegos, al fin se entabla la encarnizada batalla, tal y como sigue narrando "Achilles' last stand", con una vívida descripción del fragor y la violencia de la lucha entre ambas partes:

"Into the sun the south the north, at last the birds have flown
The shackles of commitment fell, In pieces on the ground
Oh to ride the wind, To tread the air above the din
Oh to laugh aloud, Dancing as we fought the crowd"

(Led Zeppelin: "Achilles' last stand", Presence, Swan song, 1976)

    En "Achilles, Agony and Ecstasy", un extenso tema de veintiocho minutos divididos en ocho partes que abre su disco The Triumph of Steel, el grupo de heavy metal Manowar recrea una parte del relato homérico, justamente la que corresponde al duelo entre Héctor y Aquiles. Lo que Manowar lleva a cabo es una transposición del relato homérico al lenguaje típicamente heavy, cargado de tintes épicos y tradicionalmente proclive a este tipo de temas legendarios. La canción comienza con la intervención de Héctor, quien se declara protegido por los dioses y dispuesto a rechazar de una vez por todas al griego invasor:

"See My Chariot Run To Your Ships I'll Drive You Back To The Sea
You Came Here For Gold The Wall Will Not Hold
This Day Was Promised To Me
The Gods Are My Shield 

My Fate Has Been Sealed Lightning And Javelins Fly
Soon Many Will Fall We Are Storming The Wall
Stones Fall Snow From The Sky 

We Will Pay With Our Glory In The Fire Of Battle
Zeus Today Is Mine 

Killing All In My Way Like Sheep And Like Cattle
Smashing Skulls Of All Who Defy 

I Spare Not The Hammer I Spare Not The Sword
This Day Will Ring With My Name"
Manowar: "Achilles, Agony and Ecstasy" (The Triumph of Steel, Atlantic, 1992).

    Patroclo toma las armas de Aquiles y se dispone a luchar contra Héctor. Sin embargo, el troyano acaba con la vida del inseparable amigo de Aquiles, hecho este que sume al héroe en una profunda tristeza, tal y como sigue describiendo el tema de Manowar. Aquiles decide vengar la muerte de Patroclo:

"Oh Friend Of Mine How To Say Goodbye

This Was Your Time But The Armor You Wore Was Mine

I Will Not Rest Until Hectors Blood Is Spilled

His Bones Will All Be Broken Dragged Across The Field

This Dear Friend Is How We’ll Say Goodbye

Until We Meet In The Sky"
Manowar: "Achilles, Agony and Ecstasy" (The Triumph of Steel, Atlantic, 1992).

    El tema de Manowar incluye a continuación una alocución de Héctor, en la que se refiere el funesto futuro que le aguarda: la inapelable voluntad de los dioses ha tomado partido por la causa de Aquiles: Héctor sabe que ésta es su hora final y que su alma se dispone a descender hasta los infiernos:

"Here Inside The Walls Of Troy The Gods Weigh My Fate

From This Day Do I Abstain To A Memory Of Hate

To Pay For All The Blood That Spilled The Many Thousands I Did Kill

No Walls Can Contain The Gods Almighty Will

I Hear The Silent Voices I Cannot Hide

The Gods Leave No Choices So We All Must Die"

(Manowar: "Achilles, Agony and Ecstasy" (The Triumph of Steel, Atlantic, 1992).

    Héctor es consciente que ahora la suerte sonríe a Aquiles, y que su destino ya estaba escrito, su muerte es inminente:

"Oh Achilles Let Thy Arrows Fly

Into The Wind Where Eagles Cross The Sky

Today My Mortal Blood Will Mix With Sand

It Was Foretold I Will Die By Thy Hand

Into Hades My Soul Descend"
(Manowar: "Achilles, Agony and Ecstasy" (The Triumph of Steel, Atlantic, 1992).

    Tal y como sucede en el relato homérico, también en el tema de Manowar Aquiles da rienda suelta a su ira, toma venganza y se ceba con el cadáver de Héctor, que una vez profanado y humillado, servirá de alimento a los perros y los buitres:

"When The Cards Of Life Were Dealt My Hand A Ruthless Fate
To Avenge And Bringeth Fury Hector Feel My Hate
A Bloodbath I Was Born To Bring By Birth I’m An Assassin
To Cut The Cord Of Life And Death Ties To Earth Unfasten

Blood And Fire Death And Hate, Your Body I Will Desecrate

Dogs And Vultures Eat Your Flesh
The Hall Of Hades Waits"

(Manowar: "Achilles, Agony and Ecstasy" (The Triumph of Steel, Atlantic, 1992).

    Héctor yace en el campo de batalla, todo cubierto de heridas. Los dioses le han retirado su protección, en favor del héroe griego:

Hector's Blood Lies On The Battlefield His Body’s Mangled Wounds
The Gods Who Once Protected Him Are Now His Gods Of Doom
Like A Tower Standing Tall Steadfast In Direction
I Fall Upon You Bringing Death The Gods Give No Protection

(Manowar: "Achilles, Agony and Ecstasy" (The Triumph of Steel, Atlantic, 1992).

    La octava y última parte del tema de Manowar da cuenta de la gloria alcanzada por Aquiles: ha cumplido con el deber que se le ha asignado, ha vengado la muerte de Patroclo:

"The Oath Of The Gods This Day Was Fulfilled
In The Heat Of The Battle Hector Was Killed
See Him Patroclus Down In The Dust
Rejoice In His Death My Symbol Of Trust"

(Manowar: "Achilles, Agony and Ecstasy" (The Triumph of Steel, Atlantic, 1992).

    No falta en las letras de Manowar la referencia a los lujosos funerales que Aquiles celebra en honor de  Patroclo y que cierra la Ilíada. Aquiles expía la muerte de su amigo con el sacrificio de varios animales, con la sangre de doce jóvenes troyanos capturados junto al río Escamandro, y arrastrando por tres veces el cadáver de Héctor alrededor de la pira funeraria de Patroclo. Así es como Aquiles inflige su castigo y venga la muerte de su compañero: 

A Dozen Highborn youths Have Been Killed
Cutting Their Throats Their Blood Was All Spilled
Their Bodies Set At The Foot Of Your Fire
With Oxen Sheep And Two Of Your Hounds

Your Funeral Pyre High Off The Ground
Hector's Body Dragged Three Times Around
I Will Carry The Torch To Your Funeral Pyre
I Will Ask Of The Wind To Send High Your Fire

Hector's Blood Will Not Be Washed From My Body
Until Your Body Is Burned
A Prophecy Spoken A Promise Fulfilled
More Blood Will Be Spilled More Will Be Killed

(Manowar: "Achilles, Agony and Ecstasy" (The Triumph of Steel, Atlantic, 1992).

 

Ulises y la Odisea:

 

    También debe incluirse dentro del ciclo troyano el relato homérico de las peripecias vividas por Ulises a lo largo del Mediterráneo, una vez acabada la guerra de Troya. 

    Ya durante la contienda Ulises se mostró como un valeroso y astuto guerrero, y ello pese a que, en los inicios de la guerra, fingió estar loco para evitar marchar hasta tierras troyanas.

Se suele atribuir a Ulises la invención del caballo de Troya, en cuyo vientre se escondió un contingente de griegos que acabaron tomando la ciudad, tras diez años de penoso asedio.

 

    Probablemente basado en el relato del periplo de Ulises, la canción "Castle Walls", de Styx (un grupo con un nombre bastante significativo) nos habla de una voz que revela al protagonista (¿Ulises?) su errante futuro, y de una encarnizada batalla en la que hasta las palomas dejarán de volar:

"Deep in my heart a voice kept echoing
I knew I'd soon be wandering

Far beyond these castle walls
Where the distant harbour meets the sky
There the battle raged like hell
And every dove had lost its will to fly"

Styx: "Castle Walls" (The Grand Illusion, A&M, 1977).

    Durante el viaje de regreso  a Ítaca, Ulises hace escala primeramente en el país de los cicones, en Tracia.

    En el país de los Lotófagos, le ofrecen loto, un fruto que provocaba el olvido a aquellos que lo probaban.

    Más adelante, Ulises llega con su tripulación hasta el país de los Cíclopes, situado tradicionalmente en la isla de Sicilia. Tras escapar  de Polifemo sirviéndose de una astuta treta, el cíclope invocó a su padre, Poseidón, para que castigase a Ulises. A partir de entonces el dios del mar se cebará con el griego y lo hará vagar sin rumbo por el Mar, impidiéndole que pueda regresar a Ítaca junto a los suyos.

    Durante su estancia en Etolia, la tierra de Eolo, el dios le entrega un odre en el que se guardan los vientos. La tripulación lo abre, creyendo que se trata de un tesoro, y se desencadena una tempestad que empuja sus barcos nuevamente hasta Etolia. En esta ocasión Eolo se niega a ayudarlo con un viento favorable, ya que los dioses se han manifestado contrarios a su regreso a Ítaca.

    Será entonces cuando Ulises comience su incierto peregrinar por el Mediterráneo. En el país de los Lestrigones pierde once de sus doce naves. A continuación Ulises alcanza la isla de Eea, en la que habita la maga  Circe. Tras una larga estancia junto a la hechicera (con la que tiene un hijo llamado Telégono), ésta le aconseja que recurra al adivino Tiresias, para que le prediga el futuro. Este adivino aparece también en las letras del tema de Styx, antes citado:

"Far beyond these castle walls
Where I thought I heard Tiresias say
Life is never what it seems
And every man must meet his destiny"

Styx: "Castle Walls" (The Grand Illusion, A&M, 1977).

    Tras reanudar su viaje, llega Ulises a la isla de las Sirenas, genios marinos, mitad mujer, mitad ave, que con sus cantos atraían a los embelesados navegantes, a los que devoraban después que sus barcos se estrellaban contra las rocas. Ulises taponó los oídos de su tripulación y se hizo amarrar al mástil de la nave, pues sentía curiosidad de escuchar a las Sirenas, de cuyo funesto embrujo ya le había advertido Circe. Este episodio es tan conocido hoy día que incluso expresiones del tipo "canto de sirenas" forma parte de la lengua común. El legendario grupo Cream, formado por Eric Clapton, Jack Bruce y Ginger Baker, interpretaba la canción "Tales of Brave Ulysses", en la que revivían algunos episodios de la Odisea, más concretamente el de las Sirenas. Jack Bruce canta sobre el hechizo de estas Sirenas, y la tortura que sufre Ulises mientras escucha su dulce canto:

And the colors of the sea blind your eyes with trembling mermaids,
And you touch the distant beaches with tales of brave Ulysses:
How his naked ears were tortured by the sirens sweetly singing,
For the sparkling waves are calling you to kiss their white laced lips.

Cream: "Tales of Brave Ulysses" (Disraeli Gears, RSO, 1967).

 

    Particularmente curiosa es la revisión que de la leyenda de las Sirenas hace el grupo Brave Combo en su canción "Siren song". En dicho tema, a ritmo de cha cha cha, se nos habla del astuto marinero de otro tiempo (Ulises) que siguió la canción de su corazón, dejando a un lado los encantos de las Sirenas:

"In the land across the sea They speak about a sailor
In the days of mystery When Earth was a different place
And you still will hear the tale They tell of his wisdom
In his hour of destiny He followed the song of his heart.
Beware the siren song A song of delirious beauty
Though you want to sing along A song full of promised delight
Lash yourself onto the mast A song that will lead you to madness
Till the siren song has passed A song that ends only in pain

Through the wind and through the rain Through the long night of tempting
Of torment and of doubt He cried out in his pain
But this captain stayed the course Guiding the ship through danger
Past the siren's melody On to the promise of home."

Brave Combo: "Siren song" (No no no cha cha cha, Rounder, 1993).

   Por lo demás, el poder arrebatador de las Sirenas ha tenido una repercusión bastante amplia en las letras de rock. Sirvan como ejemplo representativo las breves alusiones del grupo Yes en su canción "State of play", o las de U2 en "In God's country":

 

 

"You can hear the siren screaming 

Take me to the promised land"

Yes: "State of play"  (Talk, Victory, 1994)

 

"Like a siren she calls to me"

U2: "In God's country" (The Joshua Tree, Island, 1987).

 

    Prosiguiendo con su viaje, al llegar al Estrecho de Mesina, Ulises se ve obligado a pasar entre Escila y Caribdis, dos monstruos marinos situados a cada lado del estrecho, que devoraron a seis de los compañeros de Ulises. La leyenda de Escila y Carbidis aparece, de forma metafórica, en una canción del grupo británico The Police. En dicho tema, la expresión "entre Escila y Caribdis" podría identificarse, en última instancia, con la expresión castellana "entre la espada y la pared":

"You consider me the young apprentice 

caught between Scylla and Charybdis

Hypnotized by you if I should linger
Staring at the ring around your finger
"

The Police: "Wrapped around your finger" (Synchronicity, A&M, 1983).

    Más adelante, Ulises llega como náufrago a las costas de Ogigia (con toda probabilidad la actual Ceuta), donde es recogido por la ninfa Calipso (literalmente, "la que oculta"). La Odisea nos cuenta cómo pasará junto a ella cerca de diez años.  Con la vana promesa de la inmortalidad, Calipso retendrá al héroe griego durante todo este tiempo, si bien los textos nos hablan del sentimiento de nostalgia de Ulises, cuya intención era volver a su patria. Las distintas fuentes nos transmiten también que de ella tuvo un hijo (Latino) o, más verosímilmente, dos ( Nausínoo y Nausítoo). Ante los ruegos de Atenea, Zeus enviará a Hermes ante Calipso, para que dejara marchar a Ulises.

    La cantante americana Suzanne Vega compuso para su album Solitude Standing una canción titulada precisamente "Calypso", en la que se nos cuenta la historia desde la perspectiva de la ninfa, de la historia de amor que vive con Ulises y de la posterior partida de éste. Primeramente, Calipso narra cómo salvó a Ulises de las aguas:

"My name is Calypso 

And I have lived alone
I live on an island 

And I waken to the dawn
A long time ago
I watched him struggle with the sea

I knew that he was drowning 

And I brought him into me"

Suzanne Vega: " Calypso" (Solitude standing, A&M, 1987).

    Seguidamente, Calipso se duele por tener que dejar marchar a su amado, después de haber pasado tanto tiempo junto a él: 

Now today 

Come morning light
He sails away 

After one last night
I let him go.

(...)

I tell of nights
Where I could taste the salt on his skin

Salt of the waves
And of tears
And though he's pulled away
I kept him here for years

Suzanne Vega: "Calypso" (Solitude standing, A&M, 1987).

    Calipso es consciente de que Ulises tiene un destino que cumplir, que es volver junto a los suyos, en Ítaca. Ella quedará sola y desconsolada, en la playa, mientras ve cómo se aleja su nave y nunca más volverá a verlo:

My name is Calypso
I have let him go
In the dawn he sails away
To be gone forever more
And the waves will take him in again
But he'll know their ways now
I will stand upon the shore
With a clean heart

And my song in the wind
The sand will sting my feet
And the sky will burn
It's a lonely time ahead
I do not ask him to return
I let him go I let him go

Suzanne Vega: "Calypso" (Solitude standing, A&M, 1987).

    En el tema antes referido "Tales of Brave Ulysses", los Cream dan un giro a la historia que nos narra Homero, por cuanto identifican a Calipso con la misma Afrodita, la diosa del Amor. Montada en una concha carmesí, Afrodita aparece como la raptora de Ulises, quien pretende llevarla con él hasta "el insufrible país del invierno":

"The tiny purple fishes run laughing through your fingers,
And you want to take her with you to the hard land of the winter.
Her name is Aphrodite and she rides a crimson shell,
And you know you cannot leave her for you touched the distant sands"

Cream: "Tales of Brave Ulysses" (Disraeli Gears, RSO, 1967).

    Después de varias peripecias y vicisitudes sufridas por nuestro héroe, por fin arribará a Ítaca, donde será finalmente reconocido por su esposa, Penélope, y todo acabará de forma dichosa. El personaje de Penélope también ha dado lugar, dentro de la música actual, a varias letras. Una mención especial merece el tema del cantautor español Joan Manuel Serrat titulado precisamente "Penélope", en el que se lleva a cabo una revisión del mito. Tal y como sucede en el mito, Penélope viene a encarnar la espera fiel y paciente del amado que lleva mucho tiempo lejos:

 

"Penélope con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón 

y su vestido de domingo

Penélope se sienta en un banco en el anden
y espera que llegue el primer tren
meneando el abanico.

Dicen en el pueblo que un caminante 

paró su reloj una tarde de primavera
adiós amor mío 

no me llores, volveré
antes que de los sauces caigan las hojas.

Piensa en mí volveré a por ti...

Joan Manuel Serrat: "Penélope"  (Antología: 1968 a 1974, RCA, 1994)

 

    En la canción de Serrat, la larga espera, lejos de fortalecer el sentimiento de fidelidad de la amada hacia su amado, acaba marchitando y apagando el vigor de Penélope, que pasará sola todos estos años con la esperanza de que su amado regrese: 

"Pobre infeliz
se paró tu reloj infantil
una tarde plomiza de abril
cuando se fue tu amante.

Se marchitó
en tu huerto hasta la última flor
no hay un sauce en la calle mayor
para Penélope.

Penélope
tristes a fuerza de esperar,
sus ojos, parecen brillar
si un tren silba a lo lejos.

Penélope
uno tras otro los ve pasar
mira sus caras, les oye hablar
para ella son muñecos".

Joan Manuel Serrat: "Penélope"  (Antología: 1968 a 1974, RCA, 1994)

    Serrat da un nuevo giro a la leyenda, puesto que en su canción la historia no acaba tan felizmente como en el relato de Homero. En efecto, el amado vuelve y se dirige a su amada,  Penélope, que tan pacientemente le ha esperado, en la estación:

"Dicen en el pueblo
que el caminante volvió
y la encontró
en su banco de pino verde.

La llamó: "Penélope
mi amante fiel, mi paz
deja ya
de tejer sueños en tu mente. 

Mírame. Soy tu amor, regresé".

Joan Manuel Serrat: "Penélope"  (Antología: 1968 a 1974, RCA, 1994)

    Sin embargo, la espera ha sido tan larga que ninguno de los dos son ya el mismo: el tiempo ha pasado y la pobre Penélope no puede identificar al que acaba de regresar con el de sus recuerdos. No podemos dejar de destacar el inconfundible guiño que el cantautor catalán hace de la leyenda que nos cuenta Homero, cuando en uno de los versos dice "deja ya de tejer sueños en tu mente", una alusión más que explícita a la paciente labor de la Penélope de Ulises. 

"Le sonrió con los ojos llenitos de ayer
no era así su cara ni su piel
tú no eres quien yo espero.

Y se quedó con su bolso de piel marrón
y sus zapatitos de tacón
sentada en la estación".

Joan Manuel Serrat: "Penélope"  (Antología: 1968 a 1974, RCA, 1994).

 

La Saga de los Atridas:

 

    Dentro del ciclo mítico troyano se incluye también los episodios legendarios que protagonizan los hijos de Atreo, Menelao y muy especialmente Agamenón, a su vuelta de la guerra de Troya, unos episodios que Esquilo desgrana a lo largo de varias de la Orestíada, una trilogía que comprende tres tragedias: Agamenón, Las Coéforas y Las Euménides

 

   Para el relato de este conjunto de leyendas, así como de su trasposición al mundo del rock, nos hemos basado en dos discos editados por el grupo de heavy metal Virgin Steele, titulados respectivamente The house of Atreus, Act 1 (FAD, 1999) y The house of Atreus, Act 2 (FAD, 2001). 

En ambos discos, Virgin Steele elaboran una especie de Opera Rock en clave de heavy metal, en la que cada canción viene a desarrollar una parte de la historia, y, por cierto, con bastante fidelidad con respecto al original clásico que constituye Esquilo.

 

    El Acto I (1999) abarca desde el triunfo de Troya hasta la muerte de Agamenón y Casandra. El Acto II (2001) completa el relato, con la venganza cumplida finalmente por Orestes, hijo de Agamenón y Clitemestra. 

    El primer corte del Acto I nos presenta a Agamenón, una vez alcanzada la victoria sobre Troya: 

"No Country, no Law, no Religion, no more
No God, no Light, no Power, this Night
Lord Priam you stand Horizons once Grand
I Slay, I Crush your Towers to Dust
Broken under Lash and Sword, on the Black Horizon Shine your Graves"

Virgin Steele: "Kingdom of the Fearless", (The house of Atreus, Act 1, FAD, 1999). 

    La segunda canción se corresponde con el principio del Agamenón de Esquilo: un vigía se encuentra a la espera de que la luz de una antorcha le indique el final de la guerra y la conquista de Troya. Con una sorprendente fidelidad con respecto al modelo griego, el vigía cumple la misión que Clitemestra le ha encomendado: 

"Blessed Gods, Cold Stars, release me from my long suffering
Anxious, Weary, my Mind wracked by Fears unnatural I Scan The Horizon
Watching, hoping for Signs of the Signal Fire
Great Gift of Prometheus, reward me with the news that Troy has Finally Fallen!

It is She who commands me thus to remain upon this Palace roof
Watching, waiting... that willful, calculating Woman, who plots
And Schemes, like a King!!!"

Virgin Steele: "Blaze of Victory (The watchman's song)", (The house of Atreus, Act 1, FAD, 1999). 

    El vigía divisa la antorcha y a voces proclama a la reina la caída de Troya, al tiempo que lamenta la depravación que Agamenón va a encontrar en su propio palacio. Es curioso que, mientras en Esquilo es un buey el que pesa sobre la lengua del vigía y le impide referir los crímenes que suceden en palacio, en las letras de Virgin Steele sea un espino que paraliza su lengua:

"Awake Queen of Agamemnon, rise from thy sleep
Cry the Morning Song of Victory, for the Kingdom of Ilion has Fallen
The God of Fire proclaims it so
(...)
A Thorn grips my voice, no more from me now
Yet if this House could speak what a Tale it could tell
Of Savage Murder, Betrayal, Ravenous Feasting and a Daimon 

with an unquenchable thirst for Blood and Torn Flesh!!!
No, no more from me, let actions speak! awake!!!"

Virgin Steele: "Blaze of Victory (The watchman's song)", (The house of Atreus, Act 1, FAD, 1999). 

    El heraldo anuncia la llegada de Agamenón victorioso, y anima a los ciudadanos a recibir a su rey como merece, pues es el elegido por los dioses para alcanzar el triunfo. Las letras siguen casi al pie de la letra el contenido del Agamenón de Esquilo, en el que, en cambio, el heraldo comienza su parlamento dando gracias por poder regresar a su patria tras tanto tiempo:

"Nothing stands on the Plains of Troy
The Gods have chosen their Champion
Three Thousand Nights of Bloodshed, now Oblivion...
Embrace the Valiant Warrior, Fire God seething
Vanquisher of the Gates of Troy
await, await, await!!!"

Virgin Steele: "Death darkly closed their eyes (The messenger's song)" (The house of Atreus, Act 1, FAD, 1999).

    La alegría del coro de ancianos y de Electra por la vuelta de Agamenón se ve mezclada de un sentimiento de tristeza por la situación que el rey va a encontrar en su palacio. La alegría por la vuelta de Agamenón dará paso a la tragedia que está a punto de sobrevenir, y que constituye la parte final del disco.

    En "Child of Desolation" se incluye el triste parlamento de Casandra, la hija de Príamo que Agamenón se llevó como botín y que se ha convertido en la amante del rey, hecho que despierta los celos de Clitemestra. Casandra, haciendo uso de sus dones proféticos, se lamenta profundamente, consciente como es del futuro que le aguarda:

"Children forlorn, victims of the Daimon within
Oaths made in Violence, punishment in turn
There is no Light to guide me on my long and painful Road
I wait in Silence, I wait for Death with the last of this Day´s Sun..."

Virgin Steele: "Child of Desolation" (The house of Atreus, Act 1, FAD, 1999).

    Clitemestra y Egisto cumplen su crimen y, mientras se está bañando, asesinan a Agamenón, así como a su amante, la profética Casandra. Clitemestra muestra toda su saña cuando se dirige al asesino Egisto:

 

"Open Veins, Tear his Heart, Rip the eyes from his head
Under God, under Siege bind their Souls to deceit
Vengeance wrought by the Gods, Forged in Sin, Forged by Me
Seer and Whore,
Thunder Lord why should I Weep for Thee"

Virgin Steele: "Great sword of flame" (The house of Atreus, Act 1, FAD, 1999).

 

    Siguiendo el relato de Esquilo, el tema "The gift of Tantalos" nos presenta a Egisto ufano y feliz porque al fin ha podido vengar el triste destino de su padre, Tiestes, hermano gemelo de Atreo. Éste último había servido a Tiestes sus propios hijos en un banquete, para así vengarse de las relaciones que Tiestes había tenido con Aérope, su esposa. Según un oráculo, Tiestes sólo podría vengar aquel sacrilegio si tenía un hijo fruto de un incesto: y así fue nació Egisto, que con el paso del tiempo vengó a su padre asesinando al hijo de Atreo, Agamenón. Los siguientes fragmentos de la canción aluden a esto mismo. Un apunte: los tres hijos de Tiestes que, según los textos clásicos, Atreo sirvió a su padre se convierten en trece en la canción de Virgin Steele. Habla Egisto a su padre:

"Father I´ve avenged thee and my brothers
See him there, his Blood runs Red in the bath
a token of my hatred, your Feast of Flesh I have avenged
Thirteen children slain, vile, unholy Requiem
Blood from the Skies, the Solemn Rains of Hell
Murder, Divine Retribution, Justice for my Tribe
Black Sands of Time, stained forever
I rejoice at your Death... Now I´ll be King...
Watch me take her as you die..."

Virgin Steele: "The gift of Tantalus" (The house of Atreus, Act 1, FAD, 1999).

    El siguiente corte del disco lleva por título "Iphigenia in Hades", y desarrolla el motivo por el que Clitemestra excusa el asesinato que acaba de cometer, y es el sacrificio de su hija Ifigenia, a manos de su propio padre, Agamenón, un sacrificio que también recoge Esquilo en su pieza. El siguiente fragmento está lleno del horror característico de la tragedia clásica: 

"One Child cries in the Depths of Hades
Baring her breast for her Father to see
There will be Love under the soil
One child cries to Eternity´s Sky
Bound on the Altar the Winds Sacrifice
Merciless eyes, cruel faces smile
One child forced through the Dark Halls of Stone
Greeting her Father with Blood on her lips
Knowing he´ll stay under the soil... Revenge ahhh
And now this shall pass for my Judgement..."

Virgin Steele: "Iphigenia in Hades" (The house of Atreus, Act 1, FAD, 1999).

    Tras el lamento de Electra por el sacrílego asesinato de su padre a manos de su madre (un lamento que abre el siguiente drama de la trilogía: Las Coéforas), el primer acto de The house of Atreus se cierra con el triunfo de Egisto y Clitemestra y las invocaciones a Zeus padre por parte del coro de ancianos, no sin dejar una puerta abierta a la esperanza que encarna Orestes.

 

    El segundo acto de The house of Atreus (2001), cuyas letras también están compuestas íntegramente por David DeFeis), se abre con la llegada de Orestes, tal y como vemos en Las Coéforas de Esquilo, y su decisión de vengar la muerte de Agamenón:

"I've got the Power of God, I've got the Healing Hand
I'm here for your Salvation, I will cleanse the Land
Turn Darkness to Light, Burn the Sun through the Night
I bear the Sword of Truth, Hatred can't dispute"

Virgin Steele: "Fire of Ecstasy" (The house of Atreus, Act 2, FAD, 2001).

    El cuarto corte del disco reproduce el oráculo que también Apolo revela a Orestes en Las Coéforas, según el cual no sólo es lícita la venganza que se propone, sino que es necesaria e ineludible. En estos términos se dirige el dios al hijo de Agamenón:

"When the flesh of life is rent by murder most foul,
and the blood of life is freed upon the air
it cries out in anger for more bloodshed, that is the law!
He who inflicts death must suffer the pain of retribution,
it is the ancient wisdom of the ages"

(...)

"Fasten on the Cloak of Silver Dreaming
Drain the Poison Cup or Race the Sky
Smile on the Sun, you are the Savior
Justice is not Matricide!"

Virgin Steele: "The oracle of Apollo" ( The house of Atreus, Act 2, FAD, 2001).

   En el disco de Virgin Steele se pasa por alto la treta de la que Orestes se sirve para entrar en palacio: se hace pasar por un mensajero que viene desde la Fócide con la noticia de la muerte de Orestes. Cuando Clitemestra manda llamar a Egisto, éste muere a manos del propio Orestes y queda así cumplida su venganza. En su composición, David DeFeis introduce un tema instrumental que tiene el sintomático título de "Nemesis", al que sigue directamente la muerte de Egisto por obra de Orestes, que venga al fin a su padre:

"Fight me you coward, Thief of Stolen Days
Joy is Destruction, driving me insane to Fight
Win the Silence of the Damned, Holy Order, High Command
Eagle tearing Flesh from Bone
Golden Whirlwind, bare the Stars we fly! Fly!!!
Let the Death Mist close your eyes!!!
The wine of violence takes all control
See the Fire Burning down below
The wine of violence, I steal your Soul
See the God in me Enthroned!
All Dead, Silent and alone
No more Savior carved in Stone
All Dead nobody will Weep
Icy Water, Death runs Deep... Vengeance is Mine... I regain my Halls..."

Virgin Steele: "The wine of violence" (The house of Atreus, Act 2, FAD, 2001).

    Como ocurre con todos los homicidas, la locura se apodera de Orestes, y las Erinias no dejarán ya de acosarle. Las Erinias o Euménides son divinidades encargadas de vengar los crímenes, y precisamente Las Euménides será el título de la tercera de las tragedias que componen la llamada Orestíada de Esquilo. De este modo, el tema "Summoning the powers" nos presenta al espíritu de Clitemestra invocando a las divinidades de los muertos, para que venguen su asesinato a manos de su propio hijo:

"Spirit of the Air. Remember
Black Gods of the Sun, cry to me
Spirit of the Earth, know thy suffering
Black Gods of the Sun, Hear my cry!!!"

Virgin Steele: "Summoning the powers" (The house of Atreus, Act 2, FAD, 2001).

    Acto seguido, las Erinias ya no dejan en paz a Orestes, y Apolo tiene que intervenir y liberar al joven de la insoportable persecución a la que se ve sometido. No en vano, Apolo había sido el que profetizara a Orestes un terrible castigo si no mataba a su madre:

ERINYES:
"I see the Sons of the Crown of the New
Covered in Bloodlust and shame
I feel the Whip of the Great Son of Zeus
Lashing my Honour and Place
Lightning won't remove the Crown We hold True
I see the Face of the God, I see the Face of the God on his Black Soul"
APOLLO:
"I see the Madness as I look into your eyes
Impaling Terror unfit for this Shrine
Riding in Thunder the Murdering Rain
Leave this Shrine and the Halls of the Mighty
Go and Haunt the Slaughterhouse!"

Virgin Steele: "Summoning the powers" (The house of Atreus, Act 2, FAD, 2001).

    Siguiendo el relato de Esquilo, al que la composición de Virgin Steele reproduce con más o menos exactitud, la intercesión de Apolo en favor de Orestes y en contra de las Erinias es crucial para la posterior salvación de aquél. Se celebra luego un juicio en al Areópago de Atenas, al que Orestes, siguiendo el mandato de Apolo, acude acompañado de Hermes. Paralelamente, en el disco de Virgin Steele, tras el instrumental "Areopagos" se incluye la canción "The judgment of the son", en el que toma la palabra Atenea y, como juez del envite, aplaca a las resentidas divinidades:

"Goddess of all the Silent Wastes, thou are not found unkind
There's no Black and White, Thy Truth is not so keen
Although the Crime is Great, withhold your Sovereign Blaze"

Virgin Steele: "The judgment of the son" (The house of Atreus, Act 2, FAD, 2001).

    Tras otros temas instrumentales ("Anemone", "The waters of Acheron", "Fantasy and Fugue in D Minor: The death of Orestes"), la composición de Virgin Steele concluye con la intervención del espíritu de Orestes, ya muerto. Esta parte diverge del relato que Esquilo nos presenta en sus tragedias, en las que Orestes sale victorioso del juicio que le enfrentaba a las Erinias vengadoras de Clitemestra. Como ocurre en otras ocasiones, el lenguaje típicamente heavy se vuelve aquí más recargado y grandilocuente si cabe, desviándose de la fuente clásica de la que beben.

 

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