El suelo en Extremadura.

Lección 1

El análisis de un medio natural, en un territorio concreto, puede hacerse de diversas formas: una, la visión de conjunto de la distribución espacial de los diferentes tipos, que permite interpretar las relaciones entre las unidades establecidas en dicho medio; y otra, el análisis separado de cada unidad y su posterior integración en el conjunto. En nuestro caso, y en otras palabras, analizando el mapa de suelos en su totalidad y después estudiando cada unidad, o empezando por un conocimiento profundo de la misma y su posterior integración en el conjunto.

Vamos a seguir el segundo método que nos permitirá mejor extrapolar este conocimiento a otras áreas geográficas, e incluso a la totalidad del territorio de España, porque los tipos de suelos presentes en toda ella encuentran alguna forma de representación en nuestra Región, salvo aquellos muy locales y que siempre será necesario revisar en cada punto.

Para efectuar ese análisis es necesario conocer el significado de los nombres asignados a cada unidad, es decir, un dominio de la taxonomía empleada, que nos permitirá adscribir a cada tipo taxonómico un comportamiento previsible en un ambiente concreto, de modo que comenzaremos por revisar los conocimientos que ya tenemos de taxonomía e incrementar su detalle. Utilizaremos la definida en la "Base mundial de referencia para los recursos edáficos"

De otra parte, cuando consideramos la distribución de suelos a escala global, el factor determinante de la misma es el clima, pero a medida que se va incrementando la escala de observación va adquiriendo protagonismo el material original, así a escalas locales, como la que nos ocupa, es la distribución litológica la que condiciona la del suelo; los restantes factores actúan como modificadores de la anterior.

De esta forma, encontramos dos factores muy importantes de modificación del suelo: uno natural, el clima; y otro de origen humano, la erosión. La forma de influir el primero ya la conocemos y la del segundo la iremos conociendo en su momento, partiendo de la gran deforestación llevada a cabo durante la Edad Media e inicios de la Moderna, bien por las guerras de moros y cristianos, en el primer caso; o por la necesidad de madera para construir barcos de guerra, que casi siempre acababan en el fondo del mar, o de transporte que nos permitían aprovechar recursos de otros lugares, más útiles aunque de igualmente dudosa moralidad. De cualquier forma, y en lo que aquí nos atañe, la deforestación se llevó a cabo, la erosión también y, como consecuencia, el rejuvenecimiento de los suelos en unos casos y su renacimiento en otros, si bien en algunos la tierra solo está preñada y el parto todavía no ha sucedido.

Con todo ello, para comprender la distribución actual de los suelos de Extremadura habrá que considerar los tres factores principales que hemos establecido: roca, clima y erosión, sin despreciar el tiempo, muy largo en unos casos y más breve en los erosionados, tanto más cuanto más recientemente lo fueron.

Sentadas estas bases, comenzaremos por revisar los conocimientos taxonómicos que tenemos para adentrarnos despues en los diferentes grupos de suelos, en las que analizaremos su origen, características, distribución, etc... En este capítulo nos vamos a conformar con refrescar la memoria y cargarla con algunas otras cosas, para lo cual analizaremos los siguientes tópicos:

 

Revisión de la taxonomía edáfica.

Grupos presentes.

Definición de tipos.

 

Bibliografía.

ISSS; ISRIC; FAO. "World reference base for soil resources" . FAO. 91 pp. Roma, 1998.

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Actualizada 11/10/04